Las siguientes son las características principales de Mateo 4. Puedes usar este artículo para fortalecer tu memoria y para concentrarte en puntos sobresalientes sobre este capítulo de las escrituras.

Contenidos

En el capítulo cuatro del evangelio de Mateo se encuentra el relato de la tentación de Jesús, la cual sucedió poco después de su bautismo. Luego de esto, Mateo nos muestra cómo comenzó el ministerio público de Jesús y relata el llamamiento de los primeros discípulos.

Personajes

Jesucristo, Satanás, Juan el Bautista, Pedro, Santiago, Juan el Apóstol, Andrés, Zebedeo

Conclusión

Las escrituras son la palabra de Dios, y son el arma que podemos usar al defendernos de los ataques del adversario a nuestra alma. Jesucristo las usó eficazmente para alejar a Satanás de él, como podemos hacerlo nosotros.

Palabra clave

Tentación (Mateo 4:1)

Versículos notables

Mateo 4:4

Con el primer pasaje de escrituras usado por Jesús, éste se defendió de las tentaciones corporales, al indicar al adversario que daba prioridad al dominio del espíritu sobre el cuerpo. “No sólo de pan vivirá el hombre”, no sólo nuestros apetitos corporales son dignos de atención, “sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”, mostrando que el espíritu, de acuerdo con la voluntad de Dios, también debe ser atendido, para que este gobierne y equilibre todo lo demás.

Mateo 4:6

El segundo pasaje fue usado por Jesús eficazmente para defenderse de la tentación del orgullo. Hubiese sido soberbio arrojarse abajo por la sola seguridad de que Dios podría proteger a su Ungido, pero muchos de nosotros cedemos precisamente a este tipo de tentación llevados por una sensación falsa de seguridad. Jesucristo tuvo la perspicacia de entender que eso resultaría en una provocación a Dios.

Mateo 4:10

Con el tercer pasaje de escrituras, Jesucristo rechazó el dominio terrenal que Satanás le ofrecía en aras de un reino mejor, el reino “que no es de este mundo”. El reconoció que el poder y la honra corresponden sólo a Dios y que únicamente Dios el Padre debe ser adorado.

Hechos notables

(Mateo 4:1). La Traducción de José Smith aclara que el Espíritu Santo no llevó a Jesús al desierto con el propósito de ser tentado. El Espíritu Santo no conduce a nadie hacia la tentación. La TJS aclara que Jesús fue al desierto para estar a solas con el Espíritu Santo, tras de lo cual, al final de los cuarenta días, fue tentado por el adversario. La resistencia de Jesús a la tentación le habilitó para comenzar su ministerio y le ayudó a recibir revelación. Posteriormente, llamó a sus primeros discípulos, escogiéndoles entre los pescadores de Galilea.