Zarandeado como trigo

Mi gran amigo Ernesto Pelé, en su excelente lista de correo “Oíd, vosotros”, recolectó una magnífica cita que me proporcionó un momento de reflexión sobre lo que Satanás desea en realidad con nosotros. Muchos hemos leído, una y otra vez, la expresión “Satanás desea zarandearte” sin detenernos a pensar realmente en ella. Se escucha feo eso de ser zarandeado como trigo, es verdad. Pero el caso es que el trigo no se zarandea para ser desechado, sino para ser recolectado, y esto lo sabían, ciertamente, los escuchas de Jesucristo que, entre otras cosas, estaban familiarizados con las labores del campo.

La expresión “zarandeado como trigo” o “zarandear como tamo” aparece tanto en el Nuevo Testamento como en el Libro de Mormón y en Doctrina y Convenios. En todos estos casos se trata de una advertencia. Reproduzco a continuación el mensaje de mi buen amigo Pelé en su lista “Oid, vosotros”.

Qué significa “Satanás desea zarandearos como a trigo”

Cuando Jesús advirtió a los nefitas que “Satanás desea poseeros para zarandearos como a trigo” (3 Nefi 18:18), estaba enseñando el mismo mensaje que había expresado a Pedro (véase Lucas 22:31).

El élder Bruce R. McConkie (1915–1985), del Quórum de los Doce Apóstoles, explicó las palabras de Jesús: “Ésta es una expresión idiomática que entendían claramente las personas de aquella época, más que las de hoy en día. En esencia y pensamiento, Jesucristo está diciendo: ‘Pedro, Satanás te quiere en su cosecha. Quiere cosechar tu alma, y llevarte a su granero, ponerte en lo recogido, donde te tendrá como discípulo suyo’. Es la misma figura que usamos cuando decimos que el campo está blanco, listo para la siega, y salimos a predicar el Evangelio y cosechar las almas de los hombres. Bien, Satanás quería poseer a Pedro, quería zarandearlo como al trigo o cosechar su alma” (Sermons and Writings of Bruce R. McConkie, editado por Mark L. McConkie, 1998, pág. 127).

Cuando es el Señor el que zarandea

Hasta ahí la cita que nos compartió mi gran amigo. Viendo las cosas de esta forma, como lo plantea el élder Bruce R. McConkie en la cita, ser zarandeado como trigo no es tan malo, porque el trigo se zarandea para ser mejor aprovechado. El asunto es quién lo zarandea. Obviamente, ser zarandeado por Satanás es malo, pero ¿si fuera el Señor quien zarandease?

Haciendo una búsqueda rápida en LDS View por la palabra “zarandear” se encuentran muchas expresiones semejantes a la anterior, pero esta vez por parte de Dios. Zarandear la semilla es la acción que se realiza para limpiarla, así que el símbolo es amplio. Jehová usa la “criba de destrucción”, según lo expresa Isaías, para depurar a las naciones inicuas (Isaías 30:28). Pero el mismo símbolo es empleado en forma positiva para hablar del recogimiento de Israel en Amós 9:9.

Porque he aquí, yo mandaré y haré que la casa de Israel sea zarandeada entre todas las naciones, como se zarandea el grano en una criba, sin que caiga ni un granito en la tierra.
(Antiguo Testamento, Amós 9:9 • AT, p. 1451–1452)

Es una bella promesa, que expresa el amor del Señor por su pueblo, para cuidarlo hasta el último integrante. De manera que, si nos quitamos la connotación negativa de la mente y pensamos más bien en el significado de prueba  y de depuración, la palabra “zarandear” adquiere un sentido parecido al de la expresión “el día grande y terrible del Señor”, que es terrible para los inicuos, pero grande para aquellos que se mantengan dignos de recibir las promesas de Dios.

Bibliografía

Originally posted 2018-01-26 08:27:28.

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