“Vemos a nuestro derredor a algunos que son indiferentes en cuanto al futuro de esta obra, que son apáticos, que hablan de limitaciones, que expresan temores, que se dedican a buscar y a escribir sobre lo que consideran debilidades que en realidad son de poca importancia. Dudando del pasado, carecen de visión en cuanto al futuro.

“Bien se dijo en tiempos antiguos: “Sin profecía el pueblo se desenfrena” [visión, según el pasaje en inglés], (Proverbios 29:18). No hay lugar en esta obra para aquellos que solo piensan con pesimismo y desesperanza. El Evangelio es buenas nuevas. Es un mensaje de triunfo y su causa debe aceptarse con entusiasmo.” (Gordon B. Hinckley,” Mantengámonos firmes ; guardemos la fe “, Liahona, enero de 1996).