El día de reposo como una delicia

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    El día de reposo puede ser considerado como una delicia.
    El día de reposo puede ser considerado como una delicia.

    A finales de 2016 la presidencia de la estaca Tacubaya pidió al sumo consejo que diese un discurso sobre el día de reposo en los barrios visitados ese mes. Como integrante del sumo consejo, me tocó visitar el barrio de Roma I y compartí algunas perspectivas basadas en las escrituras y en los discursos de las Autoridades Generales. Aunque el estudio comenzó basándose en el discurso del élder Russell M. Nelson llamado “El día de reposo es una delicia” (Liahona, mayo 2015), terminé estudiando también todo los discursos en que las Autoridades Generales se habían referido al tema durante 2015, con el fin de determinar la voluntad actual del Señor al respecto. Las siguientes son mis notas para cumplir con mi discurso asignado. Abarcan la historia del día de reposo, su significado, la revelación que se ha recibido al respecto y una serie de sugerencias sobre la manera de santificarlo de manera más efectiva. Aunque las notas de estudio son extensas, el Señor me bendijo para poder compartir esto con los miembros en menos de 15 minutos. Ahora comparto con ustedes estas mismas notas de estudio, en la esperanza de que puedan servir a alguien más como una bendición.

    – Juan Pablo Marichal, abril de 2017

    1. Efectos del discurso del presidente Nelson

    Introducción

    En abril de 2015 el presidente Russell M. Nelson pronunció el último discurso de la Conferencia General solicitando a los miembros que el día de reposo se convirtiera para ellos en una delicia. Entre esa conferencia general y la siguiente, la Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce exhortaron a los obispos a mejorar la reunión sacramental y colocaron la responsabilidad de la misma en hombros del consejo de barrio. Varias de las Autoridades Generales reportaron los resultados de este esfuerzo en la siguiente conferencia general (noviembre 2015) y brindaron nuevo énfasis al impulso. El presente material recopila citas de ambas conferencias, organizadas en forma temática para su estudio.

    El énfasis y la respuesta

    Respuesta de los miembros al llamado de santificar el día de reposo

    Durante los últimos seis meses, se ha producido un cambio notable en la Iglesia, reflejado en la respuesta de los miembros al renovado énfasis en el día de reposo que han hecho la Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles, y en la exhortación del presidente Russell M. Nelson a hacer del día de reposo una delicia. Muchos miembros entienden que santificar de verdad el día de reposo nos protege de las tormentas de la vida. Es también una señal de devoción hacia nuestro Padre Celestial y de una mayor comprensión del carácter sagrado de la reunión sacramental. Nos queda mucho camino por delante, pero el comienzo es maravilloso. Insto a todos a seguir aceptando este consejo y a mejorar nuestra adoración en el día de reposo. (“Organizar el barco al estilo Bristol: Sean dignos de entrar en el templo, en las buenas y en las malas épocas”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    El énfasis en el día de reposo proviene de la revelación

    El énfasis reciente de hacer del día de reposo una delicia es el resultado directo de la inspiración del Señor por medio de los líderes de la Iglesia. (“Dios está a la cabeza”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    Indicadores de progreso de los miembros

    Dos indicadores semanales y esenciales

    Dos indicadores semanales y esenciales que marcan nuestra trayectoria de regreso hacia nuestro Padre Celestial son el convenio perpetuo de la ordenanza de la Santa Cena y la observancia del día de reposo. El presidente Russell M. Nelson nos enseñó en la última conferencia general que el día de reposo es el regalo del Señor para nosotros. La observancia fiel del día de reposo es nuestra señal al Señor de que los amamos (“El siguiente paso”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    El mejoramiento de las reuniones sacramentales

    Una dedicación especial a la reunión sacramental

    Como parte de nuestros esfuerzos por hacer del día de reposo una delicia, hemos pedido a los líderes locales y miembros de la Iglesia que recuerden que la reunión sacramental es del Señor y que debe estar arraigada y basada en Sus enseñanzas. La presentación de la ordenanza de la Santa Cena es cuando renovamos nuestros convenios, volvemos a confirmar nuestro amor por el Salvador y recordamos Su sacrificio y Su expiación. (“Dios está a la cabeza”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    El Consejo de barrio prepara con anticipación las reuniones sacramentales

    Los miembros del consejo de barrio deben ayudar al obispado a revisar, con varias semanas de anticipación, la música y los temas que se han recomendado para cada reunión sacramental. (“Dios está a la cabeza”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    Mejorar las reuniones de ayuno y testimonio

    Ese mismo espíritu de adoración se debe sentir en nuestras reuniones mensuales de ayuno y testimonio. Esa reunión sacramental es para que los miembros expresen brevemente gratitud, amor y aprecio por nuestro Padre Celestial, por Jesucristo y por el Evangelio restaurado, y para expresar un testimonio personal de esas cosas. La reunión de ayuno y testimonio es un tiempo para compartir breves pensamientos de inspiración y para dar testimonio solemne; no es el momento para dar un discurso. (“Dios está a la cabeza”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    2. Antecedentes y significado del día de reposo

    Historia breve del día de reposo

    Significado de la expresión shabbat

    En hebreo, la expresión día de reposo significa “descanso”. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    Cuatro dimensiones importantes del día de reposo

    El propósito del día de reposo se remonta a la Creación del mundo cuando, después de seis días de trabajo, el Señor descansó de la obra de la creación. Cuando más tarde reveló los Diez Mandamientos a Moisés, Dios nos mandó: “Acuérdate del día del reposo para santificarlo”.

    Posteriormente, el día de reposo se observó como un recordatorio de la liberación de Israel de su cautiverio en Egipto.

    Tal vez lo más importante es que el día de reposo fue dado como un convenio perpetuo, un recordatorio constante de que el Señor santificará a Su pueblo.

    Además, en el día de reposo ahora tomamos la Santa Cena en memoria de la expiación de Jesucristo, con lo cual, una vez más, hacemos convenio de que estamos dispuestos a tomar Su santo nombre sobre nosotros . (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    Los pasajes más conmovedores …

    Los pasajes más conmovedores, preciados también para nosotros, eran del Antiguo Testamento; en Isaías, donde se declara que el día de reposo es una delicia 23 ; y en Ezequiel, donde se dice que el día de reposo “[será] una señal entre yo y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios” 24 . (“Organizar el barco al estilo Bristol: Sean dignos de entrar en el templo, en las buenas y en las malas épocas”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    Si llamas delicia al día de reposo

    13 Si retraes del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamas delicia, santo, glorioso de Jehová, y lo veneras, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu propia voluntad ni hablando tus propias palabras,

    14 entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra y te daré a comer la heredad de Jacob, tu padre, porque la boca de Jehová lo ha hablado.

    (Antiguo Testamento | Isaías 58:13–14) (“Las Escrituras”, Isaías 58:13-14)

    Señal entre Dios y nosotros

    Dios estableció el día de reposo por señal

    13 Y tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: De cierto vosotros guardaréis mis días de reposo, porque es señal entre yo y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.

    (Antiguo Testamento | Éxodo 31:13) (“Las Escrituras”, Exodo 31:13)

    Sea (el día de reposo) señal entre yo y vosotros

    19 Yo soy Jehová vuestro Dios; andad en mis estatutos, y guardad mis decretos y ponedlos por obra;

    20 y santificad mis días de reposo, y sean una señal entre yo y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios.

    (Antiguo Testamento | Ezequiel 20:19–20) (“Las Escrituras”, Ezequiel 20:19-20)

    Es para el beneficio del hombre

    El día de reposo es como el diezmo

    Piensen en esto: al pagar el diezmo, devolvemos una décima parte de nuestro ingreso al Señor. Al santificar el día de reposo, reservamos un día de cada siete como Suyo. Así pues, tenemos el privilegio de consagrar nuestro dinero y nuestro tiempo a Quien nos da la vida día tras día (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    El día de reposo fue hecho por causa del hombre

    27 También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo.

    28 Así que el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.

    (Nuevo Testamento | Marcos 2:27–28) (“Las Escrituras”, Marcos 2:27-28)

    El Salvador es Señor del día de reposo

    El Salvador se identificó a Sí mismo como Señor del día de reposo. ¡Es Su día! Nos ha pedido repetidas veces que guardemos el día de reposo santifiquemos. Estamos bajo convenio de hacerlo. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    Qué significa que el día de reposo fue hecho por causa del hombre

    ¿A qué se refería el Salvador cuando dijo que “…el día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo”? 2 . Creo que Él deseaba que entendiésemos que el día de reposo era Su regalo para nosotros, el cual nos garantiza un descanso real de los rigores de la vida diaria y supone una oportunidad de renovación física y espiritual. Dios nos dio este día especial no para divertirnos ni para realizar trabajos cotidianos, sino para descansar de nuestras obligaciones con desahogo físico y espiritual. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    Señor del día de reposo

    7 Mas si supieseis lo que significa: Misericordia quiero y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes;

    8 porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.

    (Nuevo Testamento | Mateo 12:7–8) (“Las Escrituras”, Mateo 12:7-8)

    Se mandó descansar un día

    Dios reposó de la Creación en el séptimo día

    2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que había hecho, y reposó el día séptimo de toda la obra que había hecho.

    3 Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había creado y hecho.

    (Antiguo Testamento | Génesis 2:2–3) (“Las Escrituras”, Génesis 2:2-3)

    El mandamiento del día de reposo

    8 Acuérdate del día del reposo para santificarlo.

    9 Seis días trabajarás y harás toda tu obra,

    10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas.

    11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.

    (Antiguo Testamento | Éxodo 20:8–11) (“Las Escrituras”, Exodo 20:8-11))

    3. Sugerencias para guardar el día de reposo

    Aspectos clave

    Si llamas delicia al día de reposo

    13 Si retraes del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamas delicia, santo, glorioso de Jehová, y lo veneras, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu propia voluntad ni hablando tus propias palabras,

    14 entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra y te daré a comer la heredad de Jacob, tu padre, porque la boca de Jehová lo ha hablado.

    (Antiguo Testamento | Isaías 58:13–14) (“Las Escrituras”, Isaías 58:13-14)

    ¿Es realmente para mí una delicia el día de reposo?

    Me intrigan las palabras de Isaías, pues llamó al día de reposo “delicia” 1 ; y me pregunto: ¿realmente el día de reposo es una delicia para ustedes y para mí? (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    El día de reposo es como el diezmo

    Piensen en esto: al pagar el diezmo, devolvemos una décima parte de nuestro ingreso al Señor. Al santificar el día de reposo, reservamos un día de cada siete como Suyo. Así pues, tenemos el privilegio de consagrar nuestro dinero y nuestro tiempo a Quien nos da la vida día tras día (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    Además de ir a la Iglesia

    ¿Cómo pueden asegurarse de que su comportamiento en el día de reposo les traiga gozo y regocijo? Además de ir a la Iglesia, participar de la Santa Cena y ser diligentes en sus llamamientos, ¿qué otras actividades ayudarían a que el día de reposo fuera una delicia para ustedes? ¿Qué señal le darán al Señor para mostrarle el amor que sienten por Él? (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    3.1. Un día para la sanación personal

    Un día de sanación personal para el élder Nelson

    Descubrí la delicia del día de reposo por primera vez hace muchos años cuando, al ser un cirujano muy ocupado, sabía que el día de reposo era un día de sanación personal. Al final de cada semana tenía las manos irritadas de tanto restregarlas con jabón, agua y un cepillo de cerdas duras; y también necesitaba tomarme un descanso de la presión de una profesión tan exigente. El domingo me brindaba ese alivio tan necesario. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

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    Un día para deleitarse en Jehová

    Los barrios y las ramas de la Iglesia proporcionan una reunión semanal de descanso y renovación, un tiempo y un lugar para dejar al mundo de lado: el día de reposo. Es un día para que “[se deleiten] en Jehová”, para experimentar la sanación espiritual que proviene de la Santa Cena y para recibir la promesa renovada de tener Su Espíritu con nosotros (“El Espíritu Santo como su compañero”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    El día de reposo durante el tiempo universitario

    Un exmisionero se hallaba estresado debido a que tenía una vida muy ocupada. Trataba de encontrar tiempo para el trabajo, los estudios, la familia y un llamamiento en la Iglesia, y pidió consejo al Señor: “¿Cómo puedo sentirme en paz con todo lo que tengo que hacer?”. La respuesta no fue lo que esperaba; recibió la impresión de que debía observar con más cuidado el día de reposo y santificarlo. Decidió dedicar el domingo al servicio del Señor, dejar a un lado sus cursos universitarios ese día y, en su lugar, estudiar el Evangelio. Ese pequeño ajuste trajo la paz y el equilibrio que estaba buscando. (“¿Qué más me falta?”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados

    28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

    29 Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas.

    30 Porque mi yugo es fácil y ligera mi carga.

    (Nuevo Testamento | Mateo 11:28–30) (“Las Escrituras”, Mateo 11:28-30)

    Significado de la palabra “reposo”

    Disfrutar de paz y de la ausencia de preocupaciones y conflictos. El Señor ha prometido ese descanso a sus seguidores fieles durante esta vida y también ha preparado un lugar de descanso para ellos en la vida venidera.

    (Guía para el Estudio de las Escrituras | D Descansar, Descanso (reposo)) (“Guía de Estudio para las Escrituras”)

    3.2. Un día para concentrarse en la expiación

    Dos indicadores semanales y esenciales

    Dos indicadores semanales y esenciales que marcan nuestra trayectoria de regreso hacia nuestro Padre Celestial son el convenio perpetuo de la ordenanza de la Santa Cena y la observancia del día de reposo. El presidente Russell M. Nelson nos enseñó en la última conferencia general que el día de reposo es el regalo del Señor para nosotros. La observancia fiel del día de reposo es nuestra señal al Señor de que los amamos (“El siguiente paso”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    Meditar sobre la expiación de Jesucristo

    Hace algunas semanas, mientras estudiaba de nuevo el mensaje que el presidente Russell M. Nelson dio en la última conferencia general, y mientras meditaba sobre el día de reposo, sentí una profunda gratitud por la bendición y el privilegio de poder participar de la Santa Cena. (“Que siempre se acuerden de Él”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    La muerte del Señor anunciáis

    25 Asimismo, tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo convenio en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebáis, en memoria de mí.

    26 Porque todas las veces que comáis este pan, y bebáis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.

    (Nuevo Testamento | 1 Corintios 11:25–26) (“Las Escrituras”, 1 Corintios 11:25-26)

    Mejorar las reuniones de ayuno y testimonio

    Ese mismo espíritu de adoración se debe sentir en nuestras reuniones mensuales de ayuno y testimonio. Esa reunión sacramental es para que los miembros expresen brevemente gratitud, amor y aprecio por nuestro Padre Celestial, por Jesucristo y por el Evangelio restaurado, y para expresar un testimonio personal de esas cosas. La reunión de ayuno y testimonio es un tiempo para compartir breves pensamientos de inspiración y para dar testimonio solemne; no es el momento para dar un discurso. (“Dios está a la cabeza”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    Recordarlo siempre

    Por ejemplo, cuando participamos de la Santa Cena, demostramos al Señor que vamos a recordarlo siempre y a guardar Sus mandamientos. Esa es una expresión de nuestra verdadera intención.

    El momento en que empezamos a recordarlo y a guardar Sus mandamientos todos los días —y no solo el día de reposo— es cuando poco a poco empieza a entrar en efecto la remisión de nuestros pecados y se empieza a cumplir Su promesa de que tendremos Su Espíritu con nosotros. (“La agradable palabra de Dios”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    Examínese cada uno a sí mismo

    27 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.

    28 Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.

    29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí.

    30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros; y muchos duermen.

    (Nuevo Testamento | 1 Corintios 11:27–30) (“Las Escrituras”, 1 Corintios 11:27-30)

    La promesa debe ir acompañada de obediencia

    Sin la debida obediencia que debe acompañar a nuestra intención, el efecto de la remisión puede desaparecer muy pronto y la compañía del Espíritu empieza a alejarse. Correremos el riesgo de honrarlo con los labios mientras que alejamos nuestro corazón de Él (véase 2 Nefi 27:25). (“La agradable palabra de Dios”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    3.3. Un día para dar testimonio

    Cómo mejorar la participación de los niños

    Los niños deben practicar compartir su testimonio en la Primaria y con sus padres en las reuniones de noche de hogar hasta que comprendan el importante significado de un testimonio. (“Dios está a la cabeza”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    3.4. Un día para dar servicio

    Un día para dar servicio

    Hagan del día de reposo una delicia al prestar servicio a otras personas, especialmente a quienes no se sientan bien o estén solos o necesitados. Levantar el ánimo de ellos también levantará el de ustedes. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    3.5. Un día para enseñar a la familia

    Una crianza con propósito

    El presidente Russell M. Nelson nos enseñó en la última conferencia general que de aquí en adelante deberemos estar dedicados a una “crianza con propósito”. Nos encontramos en tiempos peligrosos, pero la buena noticia es que Dios sabía que así sería y nos ha proporcionado consejo en las Escrituras para que sepamos cómo ayudar a nuestros hijos y a nuestros nietos. (“Nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    Un día para enseñar a nuestros hijos

    Hacemos del día de reposo una delicia cuando enseñamos el Evangelio a nuestros hijos. Nuestra responsabilidad como padres es sumamente clara. El Señor dijo: “Y además, si hay padres que tengan hijos en Sión… y no les [enseñan] a comprender la doctrina del arrepentimiento, de la fe en Cristo, el Hijo del Dios viviente, del bautismo y del don del Espíritu Santo por la imposición de manos, al llegar a la edad de ocho años, el pecado será sobre la cabeza de los padres” (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    El que enseña es el que más aprende

    Al enseñar el Evangelio, ustedes aprenderán más. Así es como el Señor los ayuda a comprender Su Evangelio. Él dijo: “Y os mando que os enseñéis el uno al otro la doctrina del reino. “Enseñaos diligentemente… para que seáis más perfectamente instruidos… en doctrina, en la ley del evangelio, en todas las cosas que pertenecen al reino de Dios” 18 . Esa clase de estudio del Evangelio hace del día de reposo una delicia; y esa promesa se aplica independientemente del tamaño de la familia, de cómo esté integrada o de dónde viva. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    Fortalecer los lazos familiares en el día de reposo

    El día de reposo supone una oportunidad maravillosa para fortalecer los lazos familiares. Después de todo, Dios desea que cada uno de nosotros, por ser Sus hijos, regrese a Él como santos investidos, sellados en el templo a nuestros antepasados y a nuestra posteridad como familia. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    Contar historias de Cristo a la familia

    M e encanta la canción de la Primaria que dice: Dime la historia de Cristo, hazme sentir cosas que yo de sus labios quisiera oír obras que hizo en tierra o mar cosas de Cristo que quiero escuchar .

    Creo que comenzar una tradición de contar historias de Cristo a los hijos y a la familia es un modo muy especial de santificar el día de reposo en el hogar.

    Ello sin dudas traerá un espíritu especial a nuestro hogar y brindará a la familia ejemplos del Salvador mismo. (“Que siempre se acuerden de Él”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    Disfrutar el día de reposo al estudiar las historias de Cristo

    El día de reposo y la Santa Cena se disfrutan más al estudiar las historias de Cristo. Al hacerlo, creamos tradiciones que edifican nuestra fe y nuestro testimonio, y también protegen a nuestra familia. (“Que siempre se acuerden de Él”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    Los recursos actuales impulsan la enseñanza

    Cuando medito en este consejo, casi deseo volver a ser un padre joven. Actualmente los padres disponen de recursos maravillosos para ayudarlos a que el tiempo en familia sea más significativo durante el día de reposo y el resto de la semana. Tienen LDS. org, Mormon. org, los videos de la Biblia, el Canal Mormón, la Biblioteca Multimedia, la revista Liahona y muchísimos recursos más. Esos recursos son muy útiles para ayudar a los padres en su sagrado deber de enseñar a sus hijos. Ninguna otra obra es más trascendental que la crianza recta y con propósito de los hijos. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    Un llamado de la Primera Presidencia a educar a los hijos

    Hace años, la Primera Presidencia hizo hincapié en la importancia del tiempo familiar de calidad, y declaró:

    “Hacemos un llamado a los padres para que dediquen sus mejores esfuerzos a la enseñanza y crianza de sus hijos con respecto a los principios del Evangelio, lo que los mantendrá cerca de la Iglesia. El hogar es el fundamento de una vida recta y ningún otro medio puede ocupar su lugar ni cumplir sus funciones esenciales en el cumplimiento de las responsabilidades que Dios les ha dado. “Aconsejamos a los padres y a los hijos dar una prioridad predominante a la oración familiar, a la Noche de Hogar para la familia, al estudio y a la instrucción del Evangelio, y a las actividades familiares sanas. Sin importar cuán apropiadas puedan ser otras exigencias o actividades, no se les debe permitir que desplacen los deberes divinamente asignados que sólo los padres y las familias pueden llevar a cabo en forma adecuada”. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    3.6. Un día para la historia familiar

    Usar el día de reposo para realizar la obra de historia familiar

    Hagan del día de reposo una delicia al encontrar nombres de sus antepasados y liberarlos de la prisión espiritual (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    Un día para la obra de historia familiar

    Además de pasar tiempo con la familia, ustedes pueden experimentar una verdadera delicia durante el día de reposo al hacer la obra de historia familiar. Buscar y encontrar nombres de familiares que nos han precedido en la Tierra —quienes no tuvieron la oportunidad de aceptar el Evangelio en vida— puede brindar un gozo inmenso. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    La experiencia de la esposa del élder Ballard en historia familiar

    He sido testigo de ello. Hace varios años, mi querida esposa, Wendy, decidió aprender a hacer la investigación de historia familiar. Al principio, su progreso era lento, pero poco a poco aprendió lo fácil que es hacer esta obra sagrada, y nunca la he visto más feliz. Ustedes tampoco tienen que viajar a otros países, ni siquiera a un centro de historia familiar; en casa, con la ayuda de una computadora o un dispositivo móvil, pueden encontrar almas que anhelan recibir sus ordenanzas. Hagan del día de reposo una delicia al encontrar nombres de sus antepasados y liberarlos de la prisión espiritual. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    4. Cosas a evitar en el día de reposo

    Las listas no son necesarias

    ¿Cómo santificamos el día de reposo? En mi juventud estudiaba las listas que otras personas habían recopilado de lo que se podía y lo que no se podía hacer en el día de reposo. No fue sino hasta más adelante que aprendí de las Escrituras que mi conducta y mi actitud en el día de reposo constituían una señal entre mi Padre Celestial y yo. Con ese entendimiento, ya no necesité más listas de lo que se podía y no se podía hacer. Cuando tenía que tomar una decisión en cuanto a si una actividad era o no era apropiada para el día de reposo, simplemente me preguntaba a mí mismo: “¿Qué señal quiero darle a Dios?”. Esa pregunta hizo que mis opciones respecto al día de reposo fueran bien claras. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    El juicio de uno mismo evita el juicio de Dios

    31 Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.

    (Nuevo Testamento | 1 Corintios 11:31) (“Las Escrituras”, 1 Corintios 11:31)

    Retraerse de hacer nuestra voluntad

    Cuando Isaías describió el día de reposo como una “delicia”, también nos enseñó cómo hacerlo deleitable. Él dijo: “Si [te] retraes… de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamas delicia… y… veneras [a Jehová] no andando en tus propios caminos, ni buscando tu propia voluntad ni hablando tus propias palabras, “entonces te deleitarás en Jehová”. El no buscar nuestra “propia voluntad” en el día de reposo requiere autodisciplina y tal vez tengan que dejar de hacer algo que les guste, pero si escogen deleitarse en Jehová, no se permitirán tratarlo como otro día cualquiera. La rutina y las actividades recreativas se pueden hacer en otro momento. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

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    Qué significa retraernos de hacer nuestra voluntad

    En el libro de Isaías podemos encontrar una respuesta que, aunque se relaciona con el día de reposo, también se aplica a otros mandamientos que debemos guardar: “[Retrae] del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo” (Isaías 58:13).

    Las palabras clave son “retrae… de hacer tu voluntad”, o, en otras palabras, hacer la voluntad de Dios. Muchas veces, nuestra voluntad —influenciada por los deseos, apetitos y pasiones del hombre natural— se opone a la voluntad de Dios. El profeta Brigham Young enseñó que “cuando la voluntad, las pasiones y los sentimientos de una persona se someten perfectamente a Dios y a sus requisitos, esa persona es santificada. Que mi voluntad sea absorbida en la voluntad de Dios es lo que me conducirá a todo lo bueno y finalmente me coronará con inmortalidad y vidas eternas” (Journal of Discourses, tomo II, pág. 123). (“La agradable palabra de Dios”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    Vanidades que interfieren con el día de reposo

    ¿Cuáles serían algunas de esas vanidades que pueden interferir en el proceso de recibir la remisión de nuestros pecados y que se relacionan con el hecho de santificar el día de reposo?

    Algunos ejemplos podrían incluir el llegar tarde a la reunión sacramental sin una razón válida; llegar, sin haber realizado previamente un examen de conciencia, para comer el pan y beber la copa indignamente (véase 1 Corintios 11:28); y llegar sin primero haber confesado nuestros pecados y haberle pedido a Dios el perdón de los mismos.

    Otros ejemplos: ser irreverentes al intercambiar mensajes en nuestros dispositivos electrónicos, salir de la reunión después de tomar la Santa Cena o dedicarnos a actividades en nuestros hogares que son inapropiadas para esa día sagrado. (“La agradable palabra de Dios”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    Examínese cada uno a sí mismo

    27 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.

    28 Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.

    29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí.

    30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros; y muchos duermen.

    (Nuevo Testamento | 1 Corintios 11:27–30) (“Las Escrituras”, 1 Corintios 11:27-30)

    5. Promesas sobre el día de reposo

    Se promete la plenitud de la Tierra

    ¡Imaginen el alcance de esta afirmación! Se promete la plenitud de la Tierra a quienes santifiquen el día de reposo. No es de extrañar que Isaías lo llamara “delicia”. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    Revelación durante la Santa Cena

    Cuando somos receptivos al Espíritu, aprendemos los caminos de Dios y sentimos Su voluntad. Durante la Santa Cena, la cual yo llamo el corazón del día de reposo, he encontrado que después de que oro por el perdón de los pecados, es educativo para mí preguntarle al Padre Celestial: “Padre, ¿hay algo más?”. Cuando nos sometemos y estamos tranquilos, nuestra mente puede ser encaminada hacia algo más que debamos cambiar, algo que está limitando nuestra capacidad para recibir la guía espiritual e incluso la sanación y la ayuda.

    Por ejemplo, tal vez tenga un resentimiento cuidadosamente oculto hacia alguien. Si pregunto si hay algo más que confesar, ese “secreto” viene claramente a mi mente. En esencia, el Espíritu Santo susurra: “Tú preguntaste honestamente si había más, pues aquí está: Tu resentimiento disminuye tu progreso y daña tu habilidad para tener relaciones sanas. Tienes que olvidarlo”. Sí, es difícil, y puede que sintamos que nuestra animosidad está justificada, pero seguir el camino del Señor es el único camino a la felicidad eterna. (“Entregar nuestro corazón a Dios”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    La relación entre la fe y el día de reposo

    La fe en Dios conduce a tener amor por el día de reposo; la fe en el día de reposo conduce a tener amor por Dios. Ciertamente, un día de reposo sagrado es una delicia. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    Los verdaderos creyentes santifican el día de reposo

    sabemos que, dondequiera que vivamos, debemos ser ejemplos de los creyentes entre nuestra familia, vecinos y amigos. Los verdaderos creyentes santifican el día de reposo. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    6. Experiencias en el día de reposo

    La experiencia de Henry B. Eyring, padre, en Australia

    si ustedes reciben la impresión espiritual de honrar el día de reposo, especialmente cuando esto resulte difícil, Dios les enviará Su Espíritu para ayudarles. Mi padre recibió esa ayuda hace años cuando viajó a Australia por motivos de trabajo. Un día domingo, estaba solo y deseaba tomar la Santa Cena. No pudo conseguir información acerca de las reuniones de la Iglesia, así que empezó a caminar. En cada esquina, ofrecía una oración para saber hacia dónde dirigirse. Después de andar y cruzar esquinas durante una hora, se detuvo nuevamente a orar. Sintió que debía doblar en cierta calle. Poco después, escuchó que cantaban desde un local en la planta baja de un edificio cercano. Por la ventana vio a unas pocas personas sentadas cerca de una mesa cubierta con un mantel blanco y con bandejas de la Santa Cena. Ahora bien, puede que esto no les parezca impresionante a ustedes, pero para él fue maravilloso. Él supo que la promesa de la Santa Cena se había cumplido: “… a recordarle siempre, y a guardar sus mandamientos que él les ha dado; para que siempre puedan tener su Espíritu consigo” (D. y C. 20:77). Ese fue solo un ejemplo de las veces que él oró e hizo lo que el Espíritu le dijo que Dios quería que hiciese. Él siguió haciéndolo a lo largo de los años, como ustedes y yo lo haremos.

    Él nunca hablaba de su espiritualidad; solo se mantuvo realizando las pequeñas cosas que el Señor le inspiraba a hacer. (“El Espíritu Santo como su compañero”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    El día de reposo durante el tiempo universitario

    Un exmisionero se hallaba estresado debido a que tenía una vida muy ocupada. Trataba de encontrar tiempo para el trabajo, los estudios, la familia y un llamamiento en la Iglesia, y pidió consejo al Señor: “¿Cómo puedo sentirme en paz con todo lo que tengo que hacer?”. La respuesta no fue lo que esperaba; recibió la impresión de que debía observar con más cuidado el día de reposo y santificarlo. Decidió dedicar el domingo al servicio del Señor, dejar a un lado sus cursos universitarios ese día y, en su lugar, estudiar el Evangelio. Ese pequeño ajuste trajo la paz y el equilibrio que estaba buscando. (“¿Qué más me falta?”, en “Liahona, Noviembre 2015″)

    La experiencia de la esposa del élder Ballard en historia familiar

    He sido testigo de ello. Hace varios años, mi querida esposa, Wendy, decidió aprender a hacer la investigación de historia familiar. Al principio, su progreso era lento, pero poco a poco aprendió lo fácil que es hacer esta obra sagrada, y nunca la he visto más feliz. Ustedes tampoco tienen que viajar a otros países, ni siquiera a un centro de historia familiar; en casa, con la ayuda de una computadora o un dispositivo móvil, pueden encontrar almas que anhelan recibir sus ordenanzas. Hagan del día de reposo una delicia al encontrar nombres de sus antepasados y liberarlos de la prisión espiritual. (“El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″)

    7. Apéndice: El domingo como día de reposo

    El shabbat era originalmente el séptimo día (sábado)

    Dios reposó de la Creación en el séptimo día

    2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que había hecho, y reposó el día séptimo de toda la obra que había hecho.

    3 Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había creado y hecho.

    (Antiguo Testamento | Génesis 2:2–3) (“Las Escrituras”, Génesis 2:2-3)

    El mandamiento del día de reposo

    8 Acuérdate del día del reposo para santificarlo.

    9 Seis días trabajarás y harás toda tu obra,

    10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas.

    11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.

    (Antiguo Testamento | Éxodo 20:8–11) (“Las Escrituras”, Exodo 20:8-11)

    Jesús resucitó en domingo

    Jesucristo resucitó el primer día de la semana

    Y pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro.

    2 Y he aquí, hubo un gran terremoto, porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y acercándose al sepulcro, removió la piedra y se sentó sobre ella.

    (Nuevo Testamento | Mateo 28:1–2) (“Las Escrituras”, Mateo 28:1-2)

    La resurrección, en el primer día de la semana

    9 Mas después que Jesús hubo resucitado por la mañana, el primer día de la semana, se apareció primeramente a María Magdalena, de quien había echado siete demonios.

    (Nuevo Testamento | Marcos 16:9) (“Las Escrituras”, Marcos 16:9)

    Las mujeres no hallaron el cuerpo de Jesús

    Y el primer día de la semana, muy de mañana, ellas fueron al sepulcro, llevando las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas.

    2 Y hallaron removida la piedra del sepulcro.

    3 Y, al entrar, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.

    (Nuevo Testamento | Lucas 24:1–3) (“Las Escrituras”, Lucas 24:1-3)

    Jesús se reunió con sus discípulos en domingo

    Jesús se reunió con sus discípulos en domingo

    19 Y al atardecer de aquel día, el primero de la semana, y estando las puertas cerradas donde los discípulos estaban reunidos por miedo a los judíos, vino Jesús, y se puso en medio y les dijo: ¡Paz a vosotros!

    20 Y cuando hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron al ver al Señor.

    (Nuevo Testamento | Juan 20:19–20) (“Las Escrituras”, Juan 20:19-20)

    Una segunda reunión en domingo

    26 Y ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y dijo: ¡Paz a vosotros!

    27 Luego le dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo y mira mis manos; y acerca acá tu mano y ponla en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.

    (Nuevo Testamento | Juan 20:26–27) (“Las Escrituras”, Juan 20:26-27)

    La Iglesia comenzó a reunirse en domingo

    Oseas profetizó que el día de reposo sería cambiado

    11 Y haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus lunas nuevas y sus días de reposo y todas sus fiestas solemnes.

    (Antiguo Testamento | Oseas 2:11) (“Las Escrituras”, Oseas 2:11)

    Los discípulos eran criticados por haber cambiado el día de reposo

    16 Por tanto, nadie os juzgue en comida, o en bebida, o con respecto a días de fiesta, o de luna nueva, o de días de reposo,

    (Nuevo Testamento | Colosenses 2:16) (“Las Escrituras”, Colosenses 2:16)

    El pan se partía el primer día de la semana

    7 Y el primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de partir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.

    (Nuevo Testamento | Hechos 20:7) (“Las Escrituras”, Hechos 20:7)

    Las ofrendas se recogían en domingo

    En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia.

    2 Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte en su casa, guardando lo que por la bondad de Dios pueda, para que cuando yo llegue, no se recojan entonces ofrendas.

    (Nuevo Testamento | 1 Corintios 16:1–2) (“Las Escrituras”, 1 Corintios 16:1-2)

    La revelación de Apocalipsis se recibió en domingo (Dominus = día del Señor)

    10 Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,

    (Nuevo Testamento | Apocalipsis 1:10) (“Las Escrituras”, Apocalipsis 1:10)

    Bibliografía

    1 “¿Qué más me falta?”, en “Liahona, Noviembre 2015″

    2 “Dios está a la cabeza”, en “Liahona, Noviembre 2015″

    3 “El día de reposo es una delicia”, en “Liahona, mayo 2015″

    4 “El Espíritu Santo como su compañero”, en “Liahona, Noviembre 2015″

    5 “El siguiente paso”, en “Liahona, Noviembre 2015″

    6 “Entregar nuestro corazón a Dios”, en “Liahona, Noviembre 2015″

    7 “Guía de Estudio para las Escrituras”

    8 “La agradable palabra de Dios”, en “Liahona, Noviembre 2015″

    9 “Las Escrituras”

    10 “Liahona, mayo 2015″

    11 “Liahona, Noviembre 2015″

    12 “Nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde”, en “Liahona, Noviembre 2015″

    13 “Organizar el barco al estilo Bristol: Sean dignos de entrar en el templo, en las buenas y en las malas épocas”, en “Liahona, Noviembre 2015″

    14 “Que siempre se acuerden de Él”, en “Liahona, Noviembre 2015″