“Se requería que el leproso llevara al sacerdote dos avecillas, tres corderos, harina y aceite como ofrendas al Señor. Si el leproso no podía permitirse llevar corderos, podía llevar tórtolas o pichones en su lugar. En uno de los ritos requeridos para purificar a un leproso, el sacerdote sacrificaba un pájaro. Luego mojaba otra avecilla en la sangre de la avecilla sacrificada y la dejaba en libertad (véase Levítico 14:4–7).”

Bibliografía

• "Antiguo Testamento: Manual del maestro de seminario", por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días,