En 2012 el periódico Buzfeed comento sobre una entrevista que Bill Clinton había sostenido con varios reporteros, en la cual hizo comentarios sobre su experiencia con los misioneros mormones y su contacto con la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

La experiencia de Bill Clinton con los mormones

En esta entrevista, recordó haber asistido a varias reuniones que el llamó «presentaciones de reclutamiento» (y que nosotros llamamos charlas misionales) con los misioneros SUD. En las charlas, los misioneros le enseñaron acerca de la doctrina de la Iglesia de Jesucristo. Lamentablemente, un malentendido truncó la posibilidad de lo que hubiera sido una maravillosa conversión.

Bill Clinton conoció a los misioneros mormones en su juventud

Bill Clinton tuvo la oportunidad de conocer la Iglesia cuando era un joven en Hot Springs, Arkansas. Allí, le llamaron mucho la atención los altos estándares morales de los mormones y especialmente su creencia en el Reino Celestial.

Una mala representación de la doctrina de la Iglesia

El periodista Zeke Miller explica que, durante su estudio, Bill Clinton malinterpretó las creencias SUD sobre los tres grados de gloria y la exaltación.

Al recordar cómo eran “los diferentes grados de cielo, según le fueron explicados a él hace 50 años, [Clinton] los describe como una pirámide con muchos niveles que ponen a Hitler y Stalin en el grado más inferior, a los fieles mormones en la parte superior, y a todos los demás en medio”.

La doctrina correcta

En realidad ésta no es la enseñanza de la Iglesia, por lo que Clinton la entendió de manera equivocada. Un artículo en la sala de prensa en el sitio oficial de la Iglesia lo explica de la siguiente manera:

“Cada persona tiene la oportunidad de habitar con Dios después de esta vida en un estado de gozo eterno. . . . Los Santos de los últimos días enseñan que el estado al que vamos tras esta vida depende principalmente del grado en que aceptamos y seguimos a Jesucristo, así como de los deseos de nuestros corazones y de cómo podemos traducir esos deseos en obras. . . . Como todos los seres humanos heredan las diferentes circunstancias, los mormones creen que un Dios justo y misericordioso tendrá en cuenta nuestros diferentes grados de conocimiento y acceso a la verdad”.

Los sentimientos encontrados de Bill Clinton

Cuando consideramos el grado de comprensión de Clinton sobre la doctrina mormona, podemos apreciar que él tampoco llegó a entender las enseñanzas sobre la unidad familiar eterna y la obra vicaria en el templo. Con su equivocada representación mental en forma de pirámide, él pensó que sí él se bautizaba perdida toda oportunidad de conservar a su familia (cuando lo que sucede es precisamente lo contrario).

“Yo no quería dejar a todas estas otras personas detrás”, les dijo Clinton a los reporteros, hablando de su familia y amigos.

¿Cuánto habrían cambiado las cosas?

Y bueno, uno tiene que preguntarse. Si Clinton hubiese llegado a entender correctamente las creencias SUD acerca del cielo y sobre la justicia de Dios después de la muerte, ¿habría seguido investigando la Iglesia? ¿Tal vez hasta se habría convertido?

En ese caso, ¿cuán diferentes habrían sido al día de hoy las cosas? Seguramente él se habría evitado varios escándalos y él y su esposa, Hillary Clinton, que inicia ahora su carrera como candidata demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, tendían historias y conceptos b bastante diferentes. ¿Cuán benéfica habría podido ser su influencia sobre el estado de las cosas en el mundo? ¿Cuán benéfica seguiría siendo?

Reflexiones finales

Finalmente, la pregunta que a mí me tortura tiene que ver con el por qué Clinton entendió tan equivocadamente las enseñanzas de la Iglesia de Jesucristo. ¿Sería que, como muchos investigadores, sencillamente entendió las cosas a su manera y no como se le estaban enseñando? ¿O cabría la posibilidad de que se le hubiesen enseñado con las palabras y las maneras incorrectas? En realidad, ¿cuánto daño se puede causar cuando nosotros mismos no hemos estudiado bien las cosas (digamos, en este caso, la sección 76 de Doctrina y Convenios) y, por ende, no las enseñamos espiritualmente y de la manera correcta?

Vienen a mi mente las palabras de una Autoridad General que causaron en mi un gran impacto hace ya varios años, en el sentido de que «la verdadera doctrina debe enseñarse de tal manera que no sólo sea bien entendida, sino que nunca sea malentendida». Como misioneros y maestros, ¿tenemos en cuenta este ideal y estamos buscando esta manera?

Aquí tenemos una poderosa lección. Sí a Bill Clinton se le hubiera enseñado de la manera correcta y él se hubiera tomado el tiempo y hubiera entendido la doctrina de la Iglesia correctamente, ¿cuánto hubieran cambiado las cosas hoy?

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5 COMENTARIOS

  1. El evangelio es para todos y mientras nos arrepintamos de nuestros pecados podemos bautizarnos y no debemos juzgar a nadie el unico que puede juzgar es N P C y el sabra como sera el pago a veces nuestra conciencia es el peor verdugo, Jose Malave despreocupese de eso y ocupese de cosas mas importantes, un saludo

  2. ¿Y de donde sacas que «la LDS» lo perdona? Lo que pasa es que la Iglesia no se pone a calificar personas ni se pone a hacer política. Al César lo que es del César.

    Lo que sí, te paso un dato interesante. El periódico Deseret News que, como sabes, es propiedad de la Iglesia, pero que se expresa de manera independiente, recomendó a través de sus editoriales la renuncia de dos políticos por razones morales. Uno de ellos fue Trump, hace sólo unas semanas. El otro había sido, precisamente, Bill Clinton.

  3. Hola hermanos de revista sud … La iglesia es verdadera … Los antimormones no tienen ninguna justificación histórica por eso no tienen recursos de donde sacar opciones … Abrazo

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