Satanás entre los hijos de Dios
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En ocasiones se nos cuestiona por nuestra creencia en que Satanás es un hijo de Dios. Para esas ocasiones conviene conocer este pasaje de la Biblia, en el que de manera explícita y directa se afirma que lo es.

Satanás entre los hijos de Dios

El libro de Job comienza con el relato de dos reuniones o concilios especiales entre Dios y algunos de sus hijos, quienes vinieron a “presentarse delante de él”. No hay ninguna indicación del lugar en que fueron efectuadas estas reuniones y lo más probable es que se hayan efectuado sobre la tierra. Jehová, obviamente, es Jesucristo.

El versículo indica, sorprendentemente, que Satanás estaba considerado entre los hijos de Dios, como uno de ellos. Este versículo no es una referencia aislada, pues hay otro muy similar dentro del mismo libro:

Los dos versículos tienen el mismo significado, para lo que estamos considerando en este momento: Satanás es considerado como uno de los hijos de Dios.

Job 1:6 en la Traducción de José Smith

La traducción de José Smith tiene una entrada para Job 1:6, en la cual se hace una anotación quizás no muy significativa. En ella se remplaza la palabra “sons” por “children”. En español este remplazo se ha interpretado como “hijos e hijas” de Dios.

Validando la traducción

Como “bono extra”, por pura curiosidad me he puesto a validar la traducción de nuestras Biblias, con sus variantes para cada idioma.

Término

Fuente

Original

Pronunciación aproximada

Significado

hijos de Dios Vulgata filii dei filii dei hijos de Dios
Septuaginta οἱ αγγελοι του θεου ángeles de Dios
Caldeo כתי מלאכיא kittey malachaiya tropas de ángeles
Siriaco בני האלהים baney Elohim hijos de Dios
Traducción de José Smith hijos e hijas de Dios
Hebreo בני האלהים banoa Iloheem hijos de Dios
Satanás Hebreo השטן hassatan el adversario
Septuaginta ὁ Διαβολος diábolos el diablo
entre Hebreo תּוך taw’-vek entre, con

Vemos que la traducción de la palabra “hijos de Dios” que ha llegado a nuestras Biblias es la más correcta y que el hebreo “taw’-vek’” que ha sido traducido como “entre” también puede traducirse como “con”. No es que Satanás haya llegado “acompañando” a los hijos de Dios, sino que llegó “entre” ellos o, dicho en otra forma, “como parte de” ellos. Satanás llegó a presentarse como integrante de los hijos de Dios, es decir, como uno de ellos.

Originally posted 2015-03-31 05:00:05.

29 COMENTARIOS

  1. Es una de las preguntas que cada que la recuerdo me inquieta y estoy seguro que debe haber una explicación sobre el asunto.
    En Doctrina y Convenios 73:25 “un ángel de Dios que tenía autoridad delante de Dios, el cual se reveló en contra del Hijo unigénito….” porqué no dice en forma clara y directa “un hijo de Dios…..se rebeló….” pero si lo llama “un hijo de la mañana” eso está en el siguiente versículo el 26 de la misma sección. Ahora en el libro de Mormón en 2 Nefi 2:17 “…un ángel de Dios había caído del cielo…y se convirtió en un diablo……” y hay algo similar en Moisés 4:1″….. Ese Satanás, a quien tú has mandado en el nombre de mi Unigénito, es el mismo que existió desde el principio; y vino ante mí, diciendo: Heme aquí, envíame a mí. Seré tu hijo y redimiré a todo el género humano, …”. Él me refiere a ese ser que se convirtió en un diablo no es llamado en forma directa Hijo de Dios lo que si queda claro es que era un ser con autoridad, que era un espíritu que se reveló, que era un hijo de la mañana.

    • Hola, Leonardo. Expresas tu inquietud de manera por demás interesante.
      El término “ángel” no es excluyente de nuestra condición de hijos de Dios. En diferentes contextos, tanto Jesucristo como Lucifer han sido llamados ángeles (ver Génesis 48:15-16, contrastar con Apocalipsis 9:11). Hay que considerar que la palabra ángel quiere decir mensajero. Jehová (Jesucristo) es llamado Mensajero en pasajes como Malaquías 3:1, significando que él es Mensajero de Salvación o Mensajero del Convenio. (Bruce R. McConkie, Doctrina Mormóna, Angel). Esta forma de referirse a Jesucristo no excluye su posición literal como el Hijo de Dios.
      En el libro referido (Doctrina Mormona, Angeles), el élder Bruce R. McConkie señala, con bastante acierto y precisión, que hay varias clases de ángeles: 1) Espíritus preexistentes, 2) Seres trasladados, 3) Espíritus de hombres justos hechos perfectos, 4) Personajes resucitados y 5) Hombres mortales justos. Las escrituras proveen instancias de cada uno de estos casos. Por ejemplo, Juan el Bautista es un personaje resucitado, como lo es Moroni, a quien nos referimos popularmente como “el ángel Moroni”. Todos estos casos se refieren a hijos de Dios, de manera incluyente.
      Ahora bien, yo creo que el problema no viene con el término ángel, sino con la versatilidad del término “hijo de Dios”. Todos somos hijos de Dios en el sentido literal, pues el Padre Celestial es el Padre de nuestros espíritus (Hebreos 12:9). Pero no todos nos comportamos como tales, y podemos perder el derecho de ser llamados así al escoger un camino diferente. Existe, por supuesto, un uso del término que describe el nuevo nacimiento que podemos esperar a través de Jesucristo, quien nos da vida a través de la expiación y la resurrección y se convierte así, en un sentido, en nuestro Padre. Lucifer, debido a su rebelión, ha quedado fuera del alcance de esta expiación y se ha hecho indigno de participar de cualquier otro de los beneficios del Plan de Salvación perdiendo así, considero, el derecho a ser llamado “hijo de Dios” de manera más explícita. Se convirtió, más bien, en el engañador, el padre de las mentiras y “el acusador de sus hermanos”. Así como nosotros podemos escoger el ser llamados hijos de Dios en el sentido de adopción y renacimiento espiritual, Lucifer escogió el camino opuesto. En consecuencia, los pasajes de Job 1 y Job 2 se vuelven preciosos como indicadores de su verdadero origen.
      Con todo, es preciso señalar que todos los que estuvieron presentes en el Concilio Celestial eran los hijos de nuestro Padre Celestial pues, como los profetas han señalado claramente, este fue un Concilio de nuestro Padre Celestial con sus hijos. Su sola presencia allí es un indicativo de su naturaleza y origen, y de la comunión de la cual cayó por causa de rebeldía.

  2. A ver, Satanas Hijo de Dios, le dice a eva que apenas coma del arbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, llegaria a ser “como” Dios “conociendo lo bueno y lo malo”, con esta frase se dice que Lucifer embauco a Eva, pregunto, Adan y Eva no conocian la mentira, en especial Eva, aun esí ella se deja seducir por el hecho de “ser como Dios” cuando Lucifer le dice que seria como Dios pero solo “conociendo lo bueno y lo malo”. esto implica 2 cosas, 1 Lucifer no mintio, y 2 Dios conoce todo lo malo, no miente pues ella conoce por cuenta propia todo lo bueno (no ha quebrado las leyes de Dios) y al comer del fruto Quiebra o rompe laley de Dios y pasa a conocer lo malo, Dios conoce lo malo, el lo coloco a proposito alli en el jardín del eden, el coloco la tentación NO EL DIABLO, por lo que a mi entender el padre del diablo tambien colabora con el hecho de invitar al pecado, es como la madre que tiene porno en la casa y le dice al hijo que no debe verla, (pero que carambas haces tu como madre con porno en la casa?) bueno este asunto es muy extenso, en resumen somos marionetas dentro del espectaculo divino.

    • Gracias, Erik, me parece muy interesante tu comentario. Colocaste la cita a medias:

      Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día en que comáis de él serán abiertos vuestros ojos y seréis como dioses, conociendo el bien y el mal. (Génesis 3:4-5)

      Como bien has señalado, Satanás dijo una verdad (serán abiertos vuestros ojos y seréis como los dioses, conociendo el bien y el mal), ¡pero también dijo una mentira! El hombre dejó de ser inmortal, la muerte entró a la humanidad por causa de la caída y ese era el propósito de Satanás, frustrar el plan de Dios al introducir tanto la muerte física, que es la separación del cuerpo físico y del espíritu, como la muerte espiritual, que es la separación entre el hombre y Dios.

      Pero las escrituras hablan entonces sobre la presciencia de Dios. Dios sabía, anticipadamente, que esa posibilidad podía presentarse e hizo provisiones para mitigar el daño posible. Enviaría a Jesucristo en el meridiano de los tiempos quien, por medio de su resurrección, venció la muerte física y, por medio de su sacrificio expiatorio, venció la muerte espiritual. Por tanto, de acuerdo con el pasaje más conocido por el cristianismo, “tanto amó Dios al mundo que envió a su único Hijo, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16).

      Dos pasajes de las revelaciones modernas muestran con más claridad el propósito de Dios en la creación del hombre. El Libro de Mormón explica que “Adán cayó para que existiera el hombre, y existen los hombres para que tengan gozo”. La Perla de Gran Precio establece que (habla Dios) “esta es mi obra y mi gloria: llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre”. El trasfondo de estos pasajes es que Dios permitió la caída porque era un medio para que Adán y Eva pudieran tener hijos, ya que su cuerpo inmortal anterior no permitía la reproducción, y así facilitar la existencia del género humano, pero mitigó las repercusiones mortales a través de la misión de Jesucristo: por su resurrección, el ser humano obtiene la inmortalidad en forma incondicional, y por la expiación obtiene la vida eterna, con la condición de seguir las enseñanzas de nuestro Salvador y Redentor Jesucristo. A través de este sacrificio, Satanás fue quien vio frustrado su egoísta propósito inicial mientras que el análisis integral de las escrituras nos permite vislumbrar con claridad el amor infinito e inagotable de Dios por todos y cada uno de Sus hijos.

  3. Si satanás era un Angel entonces fue una creación de Jesús luego no era hijo de Dios sino una creación en el nuevo testamento habla de la creación de los ángeles por jesucristo

    • René: La palabra “ángel” quiere decir “mensajero” y es usada con ese significado general en las Escrituras. La Biblia se refiere no a una sino a varias clases de estos mensajeros. Así, por ejemplo, la versión Reina Valera traduce “Escribe al ángel de la Iglesia en Efeso” (Apocalipsis 2:1) cuando en realidad está hablando de una persona, del líder de la Iglesia en Efeso, al que Dios usa en ese lugar para compartir su mensaje. Con esto quiero decir que es un poco difícil generalizar a este respecto. Aunque la mayor parte de las veces nos referimos a seres celestiales, la palabra ángel se ha utilizado para designar también a seres terrenales.

      Al revisar las diferentes clases de ángeles descritos en las Escrituras uno observa más semejanzas que diferencias con nosotros. Por ejemplo, del hombre también se puede decir que fue creado por Jesucristo, y sin embargo, es un hijo de Dios. En varias instancias se observa a los ángeles moviéndose en sincronía con el desarrollo del hombre, al grado de que uno puede entender que se trata, más bien, de diferentes etapas de desarrollo de la misma entidad. Como un ejemplo de esto, cito Mateo 18:10, en donde se habla de “los ángeles de los niños”. Algunas personas verán aquí a un ángel guardián, pero una alternativa es creer que se habla del desarrollo de estos niños. Aún más claro: cuando los discípulos daban a Pedro por muerto y este apareció en la puerta de la casa de María, la madre del evangelista Marcos, los discípulos dijeron “debe ser su ángel”, suponiendo que Pedro había muerto y que había pasado a otra etapa de desarrollo (Hechos 12:11-15).

      Bruce R. McConkie distingue las siguientes clases de ángeles en este contexto: a) Espíritus prexistentes, aquellos que son sólo espíritus y que no han morado en un estado de probación en una tierra; b) Seres trasladados, personas justas que fueron llevadas al cielo sin gozar la muerte, como fue el caso de Elías, quien sirvió después como ángel en el Monte de la Transfiguración; c) Espíritus de hombres justos hechos perfectos, un estado del que habla Pablo y que se refiere al progreso del espíritu después de la vida mortal; d) Personajes resucitados y e) Hombres mortales justos.

      El caso de Satanás, sin duda, se refiere a la primera clase, pues es un ser solamente de espíritu y no puede participar con el resto de los hijos de Dios de un estado de probación en la tierra para su salvación. Él ha perdido toda esperanza de salvación debido a su rebelión y lo que busca, en consecuencia, es que todos los hombres lleguen a ser miserables como él.

  4. @Gerardo: Coloqué las referencias que proporcionaste en una forma T, para relacionarlas con otros pasajes. Aunque no está aún terminada, y aún se le pueden agregar muchas cosas, la comparto por lo que pueda servirte como apoyo en tu búsqueda. (Las formas T son como cadenas de escrituras, pero tienen las ventajas de ordenamiento y agrupación. Eso las convierte en herramientas muy útiles para obtener una visión de conjunto de varios pasajes relacionados entre sí).

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