¿Han pensado alguna vez que son un ángel joven coronado de gloria y de honra? Todos los hijos de nuestro Padre Celestial son grandes a la vista de Él. Si el Señor ve la grandeza que poseen, ¿cómo deben verse entonces ustedes a sí mismos? Todos hemos sido bendecidos con muchos talentos y habilidades. Algunos han sido bendecidos con talento para cantar, otros para pintar, otros para hablar, otros para bailar, otros para crear cosas hermosas con las manos y otros para brindar servicio caritativo. Algunos poseen muchos talentos, otros sólo unos cuantos. No importa el tamaño ni la cantidad, sino el esfuerzo que pongamos para desarrollar los talentos y las habilidades que hemos recibido. Ustedes no están compitiendo con nadie, sólo están compitiendo con ustedes mismos para lograr hacer lo mejor con lo que han recibido. Todo talento que se desarrolle será muy necesario, les hará sentirse tremendamente realizados y les brindara una gran satisfacción a lo largo de la vida.

Bibliografía