Piensen en los milagros del Antiguo Testamento. Recuerden a Moisés al dividir el Mar Rojo. Para todas las generaciones futuras de israelitas, los grandes milagros que llevaron a su liberación de Egipto proporcionaron una prueba innegable de la existencia de Dios y de Su amor por ellos.
(2001, abril, Sydney S. Reynolds, ‘Un Dios de milagros,’ Liahona, mayo 2001 ¶ 5)

Originally posted 2018-02-12 21:34:00.