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Arameos

Identifica el origen y desarrollo del pueblo arameo, su influencia en el relato de la Biblia y la presencia del idioma arameo en el Nuevo Testamento.

La palabra arameo se refiere en la Biblia tanto a un pueblo como a un idioma. En el presente artículo mostraré el origen, primero, del pueblo arameo y su estrecha relación con Abraham y con el pueblo de Israel. En segundo lugar mostraré el origen del idioma arameo y su aplicación para el estudio de la Biblia.

La ciudad de Harán como origen de Abraham

De dónde surgió el nombre de Harán

La historia de Abraham explica que él nació en Ur de los caldeos, desde donde su padre trasladó a toda la familia a la ciudad de Harán.

El nombre de Harán seguramente se lo pusieron ellos y fue tomado del hermano de Abraham, que tenía este mismo nombre. La Perla de Gran Precio aclara que este hermano de Abraham había muerto anteriormente,mientras todavía moraban en Ur de los caldeos.

El lugar de la separación de Abraham

Fue en la ciudad de Harán que Abraham se separó de su familia paterna para cumplir el mandamiento del Señor de partir hacia la tierra de Canaán, a donde fue y permaneció el resto de su vida.

El grupo que permaneció en Harán

Tenemos , pues, dos grupos, lo cual haremos bien en recordar, ya que nos ayudará a comprender mejor el libro de Génesis y los relatos de Abraham, Isaac y Jacob.

  1. Abraham y su grupo, conformado por Sarai, Lot y “las personas que habían adquirido en Harán”
  2. Un grupo que se quedó viviendo en Harán y que estaba conformado por la familia de Taré, quien murió allí:

El viaje de Abraham hacia la tierra prometida

Abraham, por su parte, tenía 62 años de edad al salir de la ciudad de Harán.

Esteban, el primer mártir del Nuevo Testamento, resumió en su defensa esta historia.

La región de Padan-aram y los arameos

La ciudad de Harán no es mencionada de nuevo en la historia sino hasta el capítulo 24 de Génesis. En este se narra la preocupación de Abraham de encontrar una esposa apropiada para su hijo Isaac. En busca de preservar el convenio que Dios había hecho con él, Abraham volvió su atención hacia la parentela que había dejado atrás. Abraham simplemente se refiere a “la casa de mi padre y la tierra de mi parentela” al encomendar a su criado que vaya allá a buscar esposa para Isaac. Por su parte, el criado arriba a Mesopotamia, a la “ciudad de Nacor”, mencionada solamente en Génesis 24:10-13. Guiado por Dios, halla a Rebeca y emprende el regreso con Isaac, quien casa con ella.

Un poco más adelante, en el capítulo 25, Rebeca es mencionada de la siguiente manera:

Es en este versículo que se mencionan por primera vez en la Biblia el gentilicio “arameo” y el nombre de “Padan-aram” como lugar. La explicación es que las ciudades de Harán y Nacor pertenecían a la región de Padan-aram. Y el gentilicio aplicable a todos los habitantes de Padan-aram era “arameos”.

El origen de los arameos

Los arameos provenían de Aram, uno de los hijos de Sem y nieto de Noé. Aram es mencionado en Génesis 10, el pasaje conocido como la tabla de las naciones (Génesis 10:22-23).

Varios nombres de lugares se llamaron en parte “Aram” para indicar conexiones familiares con el hijo de Sem. Entre los ejemplos se pueden mencionar los siguientes:

  • Padan-aram, que ya hemos mencionado.
  • Aram-naharaim
  • Aram Damascus, lugar de los “sirios de Damasco” mencionados en 2 Samuel 8:5
  • Aram Zoba
  • Aram Beht Reob (2 Samuel 10:6; Jueces 18:28)
  • Aram Maachah (1 Crónicas 19:6)
  • Gesur in Araam (2 Samuel 15:8; 2 Samuel 3:3).

Los arameos en la historia del origen del pueblo de Israel

Encontramos así que los arameos de Padan-aram, considerados parentela de Abraham, intervienen en la historia del origen del pueblo de Israel. Fue a esta región donde Jacob, más tarde llamado Israel, fue enviado por sus padres para tomar esposa, mientras huía de la posible confrontación con Esaú (Génesis 28:2-7). El lugar preciso al que Jacob llegó fue la ciudad de Harán (Génesis 28:10), donde coincidió con la familia que su abuelo Abraham había dejado atrás (Génesis 29:1, 4,22, 26). Trabajando durante una larga temporada al servicio de Labán, Isaac casó allí con sus dos hijas, Raquel y Lea, y con dos concubinas. La mayor parte de los hijos de Jacob, que serían después las cabezas de las tribus de Israel, nacieron en este lugar (Génesis 35:23-26).

Dios mandó, sin embargo, al patriarca Jacob salir de este lugar y volverse a la tierra donde vivía su padre Isaac (Génesis 31:13, 18). En este relato se llama a Labán “arameo” (Génesis 31:20, 24), puesto que, siendo de la ciudad de Harán, habitaba en la región de Padan-aram, la cual es referida también como “su lugar”. El viaje de regreso de Jacob, al final del cual nació su último hijo, Benjamín, es referido varias veces en el resto del Génesis (Génesis 33:18; 35:9; 48:7).

Jacob referido como arameo

Al instruir al pueblo de Israel sobre cómo debían donarse las primicias a Jehová, Moisés se refiere indirectamente a Jacob llamándolo “un arameo”.

Jacob debió ganarse ese apelativo por su larga estadía en Padan-aram, aunque no era proveniente de allí.

El arameo como idioma en el Antiguo Testamento

A partir de aquí, el Antiguo Testamento hace sólo menciones casuales a la ciudad de Harán y ninguna a Padan-aram o a la ciudad de Nacor (2 Reyes 19:12; Isaías 37:12; Ezequiel 27:23). Hay una mención en el libro de Amós que es reveladora en cuanto a la historia de los arameos.

Esta mención muestra cómo es que Dios conduce los destinos de todas las naciones de la tierra y no solamente de Israel.

Pero, sorprendentemente, el resto de las menciones del Antiguo Testamento no se refieren ya con la palabra “arameo” a un pueblo, sino a un idioma: el lenguaje arameo. El Diccionario bíblico arqueológico define así este lenguaje:

Los pasajes de 2 Reyes 18:26 y de Isaías 36:11 son muy semejantes, y son la primera mención a este lenguaje. La larga cautividad en Babilonia contribuyó a la adopción y consolidación de este idioma en el pueblo israelita. La adopción fue gradual, pues el arameo fue, al principio visto como un medio de comunicación con la región mesopotámica, como se muestra en los pasajes mencionados.

También los babilonios usaban regularmente este lenguaje. El arameo es el mismo idioma que la “lengua caldea”, idioma de toda la región.

El arameo es, entonces, el idioma usado por la corte de Nabucodonosor cuando éste pide ayuda para la interpretación de sus sueños (Daniel 2:4). Esdras se refiere a comunicaciones adversas posteriores dirigidas a Artajerjes, rey de Persia, “y la escritura y el lenguaje de la carta eran en arameo” (Esdras 4:7).

La evolución de la adopción del arameo por parte de los israelitas dio pasos gigantescos después del periodo de la cautividad y el retorno.

El arameo como el idioma del Nuevo Testamento

El siguiente es un magnífico resumen de lo ocurrido entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, con relación a la adopción del lenguaje arameo por el pueblo israelita.

El arameo se convirtió en una lengua común, usada regularmente por Jesucristo y sus apóstoles. Los evangelistas dejan rastros de este uso del lenguaje en los evangelios. Por ejemplo, el nombre Cefas (Juan 1:42), las palabras dirigidas a la hija de Jairo (Marcos 5:41), el lamento de Jesús en la cruz (Mateo 27:46; Marcos 15:34), son ejemplo de estos rastros del idioma original usado por Jesús y sus discípulos durante el tiempo del Nuevo Testamento. Otras porciones del Nuevo Testamento, tales como 1 Corintios 16:22, están formuladas según la estructura del lenguaje arameo. Este fue el idioma de todo Israel en este periodo.

Conclusión

El conocer el significado de la palabra “arameo” nos sirve a los estudiantes regulares de la Biblia al menos para dos cosas: 1) conocer el significado del pueblo arameo y su estrecha relación con Abraham y el origen del pueblo de Israel, 2) comprender el amplio uso del idioma arameo en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. Cabe decir que el idioma arameo sólo tuvo una ligera influencia en el Antiguo Testamento, pero esta fue progresivamente más fuerte después del retorno de la cautividad en Babilonia.

La importancia de esto se destaca en que, para el tiempo del Nuevo Testamento, el arameo era ya el idioma más regularmente usado por los judíos y, por tanto, por Jesús y sus apóstoles, en tanto que el griego era el idioma utilizado por los pueblos gentiles. La siguiente cita puede ser útil para quien desee continuar este estudio.

Gráficos complementarios

Arameos - (1 Corintios 1): Identifica el origen y desarrollo del pueblo arameo, su influencia en el relato de la Biblia y la presencia del idioma arameo en el Nuevo Testamento.
Porcentaje de uso de los términos hebreos que designan a los arameos y al lenguaje arameo en el idioma original hebreo del Antiguo Testamento.
Arameos - (1 Corintios 1): Identifica el origen y desarrollo del pueblo arameo, su influencia en el relato de la Biblia y la presencia del idioma arameo en el Nuevo Testamento.
Las referencias a los arameos aparecen abrumadoramente en el libro de Génesis, pero también en Deuteronomio, 2 Reyes, Esdras e Isaías.

Bibliografía

  • Charles F. Pfeiffer, Diccionario bíblico arqueológico, 2002.
  • John D. Barry y Lazarus Wentz, Eds., Diccionario Bíblico Lexham, 2014.
  • Alfonso Ropero Berzosa, Ed., Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia, 2013.
  • John Wesley Adams, Roger D. Cotton, y Quentin McGhee, Panorama del Antiguo Testamento (Manual del estudiante), ed. Quentin McGhee, Serie fe y acción, Quinta edición. (Springfield, MO: Faith & Action, 2011).
  • John Wesley Adams, Willard Teague, y Quentin McGhee, Panorama del Nuevo Testamento (Manual del estudiante), ed. Quentin McGhee, Serie fe y acción, Cuarta edición. (Springfield, MO: Faith & Action, 2011).

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