Biblicomentarios

[wbcr_php_snippet id="121203"]

Bendición patriarcal

Lo que debes saber sobre la bendición patriarcal, su importancia y significado para los Santos de los Últimos Días.

Qué es la bendición patriarcal

Una bendición patriarcal es, simplemente, la bendición que un padre da a un hijo. A este respecto, se pueden distinguir tres tipos diferentes de bendiciones patriarcales:

  • Actualmente, en la Iglesia, se manda a los padres que poseen el sacerdocio de Melquisedec bendecir a sus hijos con frecuencia. Toda bendición de padre a hijo, sea de consuelo o salud, se puede llamar propiamente una bendición patriarcal, aunque no se registre oficialmente en la Iglesia.
  • En la Biblia, como en las escrituras de los últimos días, se mencionan ciertas bendiciones patriarcales que han tenido un carácter profético y que merecen especial consideración, como parte del estudio de los convenios hechos por Dios para la bendición de toda la raza humana, especialmente en relación con el Convenio de Abraham.
  • En la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se designa a un patriarca ordenado en cada estaca para brindar bendiciones patriarcales de este mismo carácter profético a cada miembro de la Iglesia digno que lo solicite, lo cual le ayuda a identificar plenamente su vínculo con las tribus de Israel y su misión en la tierra. Estas bendiciones patriarcales especiales se registran oficialmente en la Iglesia y se proporcionan por escrito para que sirvan de guía a los miembros por toda la vida, a diferencia de las bendiciones normales de los padres a los hijos.

Origen de la bendición patriarcal

La práctica de un padre bendiciendo a sus hijos e hijas se puede rastrear desde los primeros tiempos. Adán, como primer patriarca y padre de la raza humana, bendijo a su hijo Set, prometiéndole que «su posteridad sería la elegida del Señor, y que sería preservada hasta el fin de la tierra» (D. y C. 107:42). Abraham, Isaac y Jacob bendijeron a sus hijos, abriendo una visión de su herencia y sus destinos. Por ejemplo,

  • Adán bendijo a toda su posteridad durante una reunión especial en Adán-ondi-Ahmán (DyC 107:53-57)
  • El patriarca y profeta Noé pronunció una declaración profética especial sobre cada uno de sus hijos (Génesis 9:24-27).
  • El Señor prometió a Abraham que en su posteridad serían bendecidas todas las familias de la tierra (Génesis 12:2-3; Abraham 2:8-11)
  • Isaac bendijo a su hijo Jacob (Génesis 28:4)
  • Jacob, a su vez, bendijo por separado a sus doce hijos, que serían las cabezas cada una de las tribus de Israel, antes de su muerte. Estas importantísimas bendiciones se encuentran en Génesis 49:3-27. Adicionalmente, dio otra bendición patriarcal especial a sus nietos, Efraín y Manasés, que se halla en Génesis 48:8-20.
  • Siguiendo esta misma costumbre, Lehi bendijo a sus hijos antes de morir, siendo este el origen de las siete tribus del Libro de Mormón (2 Nefi 1-3).

La bendición patriarcal en la Iglesia de Jesucristo

Cada familia en la Iglesia, y en la familia mayor que es la Iglesia, perpetúa este patrimonio. Los miembros tienen el derecho de ir con el patriarca de estaca para recibir una bendición patriarcal especial en la Iglesia. Los patriarcas de estaca son ordenados donde sea que se organice la Iglesia para que todos puedan tener este privilegio. Estas bendiciones patriarcales son dadas por la autoridad del Sacerdocio de Melquisedec que «posee las llaves de todas las bendiciones espirituales de la Iglesia» (D. y C. 107:18). Siendo las bendiciones patriarcales ordenanzas del sacerdocio de importancia especial, se reciben a través de la imposición de manos de quien ha sido ordenado para comunicar esta bendición.

Relación de la bendición patriarcal con el convenio de Abraham

Cuando Dios hizo convenio con Abraham que a través de su posteridad serían bendecidas todas las familias de la tierra, prometió «las bendiciones del Evangelio, que son las bendiciones de la salvación, incluso la vida eterna» (Abraham 2:11). El alcance de estas promesas, tanto aquí como en el futuro, se esboza en la escritura moderna:

30 Abraham recibió promesas en cuanto a su posteridad y a la del fruto de sus lomos… que habrían de continuar mientras estuviesen en el mundo; y en cuanto a Abraham y su posteridad, habrían de continuar fuera del mundo; tanto en el mundo como fuera del mundo, continuarían tan innumerables como las estrellas; o si te pusieras a contar las arenas de las playas del mar, no podrías numerarlas.31 Esta promesa es para ti también, pues eres de Abraham, y a él se le hizo la promesa; y por esta ley se realiza la continuación de las obras de mi Padre, en las cuales se glorifica a sí mismo.(Doctrina y Convenios 132:30–31)

Identificación de cada miembro con una de las doce tribus de Israel

Una parte esencial de una bendición patriarcal es una declaración de linaje. El patriarca busca inspiración para especificar la línea familiar dominante que relaciona al solicitante con el patriarca Abraham. La mayoría de las bendiciones modernas designan a Efraín o Manasés como el principal eslabón en esta relación, aunque también se han identifciado otras tribus de Israel.

La relación del miembro con Israel puede presentarse como una relación de herencia de sangre, cuando desciende literalmente de Israel, o por adopción, en el caso de que sea gentil (ver Abraham 2:10). El resultado es el mismo, pues el bautismo es un convenio de adopción en el caso de los gentiles, y así, cada miembro es, en realidad, israelita. En la bendición patriarcal puede apreciarse la línea y el legado a través del cual se transmiten las bendiciones de cada persona, de modo que las bendiciones «de Abraham, Isaac y Jacob» son conferidas a todos.

Otras revelaciones contenidas en la bendición patriarcal

Además, como el patriarca busca conscientemente la guía del Espíritu Santo, puede ser inspirado a dar dentro de la misma bendición advertencias, promesas y garantías. Puede que mencione también rasgos individuales de personalidad, fortalezas y debilidades. Incluso, con una inspirada anticipación profética de los acontecimientos mundiales, podría nombrar roles y llamamientos individuales. Los dones espirituales, talentos, habilidades y potencial de uno pueden ser especificados, con sus obligaciones asociadas de gratitud y dedicación. Karl G. Maeser describió estas bendiciones como «párrafos del libro de las posibilidades de uno» (Alma P. Burton, «Karl G. Maeser: Educador mormón», página 82 [Salt Lake City, 1953]).

Cumplimiento condicional de la bendición patriarcal

Continuamente se enseña en la Iglesia que el cumplimiento de las bendiciones patriarcales, como todas las promesas divinas, está condicionado a la fe y las obras del individuo. Por lo general, las bendiciones se cierran con una declaración como: «Pronuncio estas bendiciones sobre tu cabeza según tu fe y tu diligencia en guardar los mandamientos del Señor».

La bendición patriarcal es un documento de historia familiar

La práctica de dar bendiciones patriarcales es un recordatorio constante del honor y la gloria de la familia: que uno no está solo y que cada persona se para sobre los hombros de los que han ido antes. Se pide a los que reciben bendiciones que «miren a Abraham, su padre» (2 Nefi 8:2) para «hacer las obras de Abraham» (D. y C. 132:32; ver Juan 8:39), para estar dispuestos a ser «castigados y probados como lo fue Abraham» (D. y C. 101:4), y para reconocer que la voluntad de Abraham de ofrecer a su hijo era «una similitud de Dios y su Hijo Unigénito» (Jacob 4:5). En resumen, la orden de honrar al padre y a la madre no termina con la muerte, ni con el crecimiento de la familia humana.

Naturaleza sagrada de las bendiciones patriarcales

Todas las bendiciones patriarcales se registran y transcriben; las copias se conservan en archivos oficiales de la Iglesia y por el destinatario. Las bendiciones patriarcales son consideradas sagradas por aquellos que las reciben, por lo que sólo las comparten, generalmente, con los miembros de su propia familia.

Recuperación de bendiciones patriarcales en línea

Actualmente, si la bendición patriarcal de una persona se extravía, ésta puede recuperar en línea el respaldo que la Iglesia mantiene de cada bendición patriarcal.

Repercusiones eternas de la bendición patriarcal

En la historia de Israel, como en la de los Santos de los Últimos Días, el atractivo conmovedor de estas bendiciones es incalculable. Abren muchas puertas para la autoconciencia. Han inspirado a hombres y mujeres de renombre, así como a aquellos en los lugares más oscuros y remotos, a perderse en la realización de su misión; para servir en el espíritu de consagración. Han sido una fortaleza en medio de las pruebas y tentaciones de la vida, un consuelo en la oscuridad del duelo y la pérdida, y un ancla en los días tormentosos, una «ayuda diaria en todos los asuntos de la vida» (John A. Widtsoe, «Evidences and Reconciliations», página 74).

Bibliografía y notas

  • Enciclopedia del Mormonismo, «Patriarchal Blessing«.
  • John A. Widtsoe, «Evidences and Reconciliations»

5 comentarios en “Bendición patriarcal”

  1. Hermano Marichal: Podría aclararme el porqué en la antiguedad solo hay registro de las bendiciones patriarcales hacia los hijos varones. ¿Acaso no bendecían a sus hijas mujeres? Aunque en oriente mantienen a la mujer marginada aún en estos tiempos modernos. Pero en las escrituras no se debe leer esta clase marginal femenina. Gracias por su ayuda.

    1. Hola, Luvitah. No había visto tu pregunta. Ciertamente, la bendición patriarcal se extiende hacia todas las personas, sin excepción de género. Dios ama a todos sus hijos. En la Iglesia restaurada, las bendiciones patriarcales se extienden tanto a hombres como a mujeres y podemos suponer que, siendo ésta una práctica restaurada, en la antigüedad también fue así. Las escrituras, sin embargo, enfatizan el registro y seguimiento de las bendiciones recibidas a través del sacerdocio. Por ejemplo, está claramente registrado que Adán tuvo varios hijos e hijas, pero se menciona solamente a Caín, Abel y Set porque son los que juegan el papel principal en cuanto al sacerdocio y sus bendiciones. Todo el capítulo 5 de Génesis está escrito de esa manera, poniendo de relieve a los patriarcas porque a través de ellos fueron transmitidos los convenios y las bendiciones del sacerdocio.

      Esto no significa para nada que la mujer sea dejada de lado en las escrituras. Las escrituras ponen de relieve la fe de varias mujeres ejemplares, como Rebeca, sin cuya intercesión Jacob no habría podido recibir la bendición; o Rahab, de quien provienen Booz, el rey David y Jesucristo; o Ana, madre de Samuel; o la juez Déborah, o Rut, o Ester. El Nuevo Testamento comienza con una genealogía de 17 versículos que incluye a cinco valientes mujeres ejemplares que forman parte de la genealogía de Jesucristo y no existe lugar más honroso para el nombre de una mujer o de un hombre.

      Es de meditarse que las bendiciones patriarcales de los varones nombrados en el Antiguo Testamento no pudieron lograrse, en general, sin la intervención de la mujer. No existe un Jacob sin una Raquel, un Abraham sin una Sara, un Isaac sin una Rebeca. Por otro lado, las bendiciones de la bendición patriarcal de cada uno de ellos abarcaba a sus esposas. De hecho, el convenio de Abraham requiere del matrimonio celestial para que pueda lograrse la exaltación, y las bendiciones patriarcales no son sino expresiones y asignaciones parciales del convenio de Abraham.

      *El enfoque principal de nuestro estudio debe ser el convenio de Abraham*. Al estudiar este convenio encontramos el sentido correcto de las bendiciones patriarcales y de las ordenanzas del templo, así como la razón por la que las escrituras se enfocan en determinados aspectos indispensables para su cumplimiento. Este convenio también da sentido a las escrituras en su totalidad, no sólo al Antiguo Testamento sino también al Nuevo y el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio. Una vez asentados con firmeza en el estudio de los convenios podemos comprender como todo el género humano es bendecido sin acepción de género, raza, etnia o ubicación. Todos venimos a ser bendecidos como parte del convenio de Dios y jugamos un papel relevante en el desempeño de Su plan.

      Una herramienta útil en el estudio de las escrituras es la comprensión de la época, circunstancia y lugar en que se originaron. Es un error general tratar de juzgar el comportamiento o descripción de las escrituras con base en los parámetros del presente, en lugar de permitir que nos enseñen en su propio lugar y circunstancia. Lo correcto será abandonar nuestros paradigmas actuales para trasladarnos al pasado y vivenciar con los hebreos desde su propio conocimiento y cultura los eventos que se describen en las escrituras. De esta manera podremos descubrir sus estructuras simbólicas y literarias y la riqueza escondida en ellas. Los hebreos, de la misma manera que otras culturas de la época, tenían la costumbre de registrar a los varones en las genealogías porque su sociedad era patriarcal y consideraban que de ellos descendían las bendiciones del sacerdocio, del linaje y de la tierra. Los libros como el Génesis, que están construidos sobre la genealogía (once en el caso del Génesis) desarrollan su relato en torno de los personajes de estas genealogías, permitiéndonos, sin embargo, entrever la manera como otros personajes alrededor de ellos son también bendecidos de manera complementaria y correspondiente. Por ejemplo, aunque Eleazar es un converso de origen gentil apenas brevemente mencionado, no cabe duda, por su afiliación y su carácter espiritual, que fue enormemente bendecido. La bendición patriarcal de Efraín y Manasés dicen mucho acerca del carácter de Asenat y su conversión espiritual. Sin duda, el papel de Sara, Rebeca y Raquel es pivotal a todo el desarrollo de Génesis y de las escrituras, a tal grado que en épocas muy posteriores se hacía referencia a ellas y a sus enormes bendiciones, como se puede descubrir en el capítulo cuarto del libro de Rut o en el capítulo dos del libro de Mateo. Sin embargo, el descubrimiento de estos hallazgos es imposible al observar las escrituras desde el enfoque de los paradigmas actuales, por lo que hay que es mejor y más aprovechable permearse del conocimiento del contexto en el que fue desarrollado el Antiguo Testamento y centrarse en el convenio de Abraham y en las bendiciones del sacerdocio, que se extienden a través de la expiación de Jesucristo sin acepción a todos, sin dinero y sin precio.

  2. Hermano Marichal: No me ha dado respuesta sobre la pregunta de la bendición patriarcal para las mujeres. ¿Podría indicarme donde encuentro algo al respecto?

    1. Gracias hermano JPMarichal, es interesante darnos cuenta que en todas las épocas las mujeres han dado ejemplo de complemento en la vida del hombre y viceversa. Por lo que ud. explica en las escrituras hay mucho ejemplo del valor e influencia femenina, es por ello que me hubiera gustado leer como bendecía el Patriarca de la tribu a una descendiente femenina en tiempos antiguos, y creí que había algo escrito por alguna parte que yo había pasado por alto. Por eso me gusta más el Nuevo Testamento porque Jesús muestra más el protagonismo de las mujeres en su ministerio, Él mantenía la Sociedad de Socorro de su época trabajando y fortaleciéndolas en bien de su palabra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.