Deuteronomio

El libro de Deuteronomio enfatiza la necesidad de la obediencia como una necesidad para continuar en el favor de Dios y en su nueva herencia. El monte Gerizim y el monte Ebal se erigen como tipos permanentes de la bendición y la maldición que son las sanciones solemnes de la Ley de Dios. Este libro es una exhortación a la obediencia de los convenios y contiene los tres discursos de despedida de Moisés, y el llamamiento de Josué como su sucesor.