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Cómo es la estructura del Antiguo Testamento

A través de esta estructura del Antiguo Testamento, aprende a identificar las cinco divisiones que le componen y cómo memorizar fácilmente sus libros.

El Antiguo Testamento se compone de 39 libros, lo cual, a primera vista, pudiera parecer intimidante. Pero la labor de estudiar el Antiguo Testamento y de comprender las relaciones entre estos libros se facilita inmensamente cuando simplificamos, lo que se puede lograr con simplemente identificar cómo es que se agrupan estos libros, es decir, cómo es la estructura del Antiguo Testamento. Y es que, si seguimos estas agrupaciones, el número se reduce de treinta y nueve libros a sólo cinco divisiones.

Divisiones del Antiguo Testamento

Esta forma de segmentar el Antiguo Testamento en solamente cinco divisiones no es nada nueva y no hay nada que inventar al respecto. Así es como están clasificados en la versión septuaginta, que es una de las más antiguas. De acuerdo con esta segmentación, estas son las divisiones internas del Antiguo Testamento:

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Como verás, no sólo es más fácil memorizar 5 elementos que 39, sino que además descubrimos de inmediato un propósito y una secuencia. Y una vez memorizados estos cinco elementos, podemos desglosarlos para descubrir los libros que componen cada una de las divisiones. Así podemos identificar y memorizar los nombres de los libros poco a poco. Tal como dice el adagio, “divide y vencerás”.

Libros por división

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Un tip para memorizar los libros del Antiguo Testamento

Si eres observador, habrás descubierto un detalle curioso. Y es que, al revisar el número de libros que se encuentran en cada división, vemos la repetición de los números 5 y 12, dos de los números más frecuentes de las escrituras, arreglados en la siguiente secuencia: “5 – 12 – 5 – 5 – 12”. Es decir:

  • Cinco libros que componen el Pentateuco,
  • Doce libros históricos,
  • Cinco libros poéticos o sapienciales,
  • Cinco libros para los profetas mayores y
  • Doce libros para los profetas menores.

La secuencia “5 – 12 – 5 – 5 – 12” es muy fácil de recordar y te servirá de apoyo si es que intentas aprenderte de memoria los nombres de los libros del Antiguo Testamento. Por ejemplo, podrías comenzar por las divisiones más cortas, las que contienen solamente cinco libros, para después atreverte con las largas, las de doce libros.

Pasajes que mencionan las divisiones del Antiguo Testamento

La versión septuaginta del Antiguo Testamento fue la “Biblia” de los personajes del Nuevo Testamento, incluso de Jesucristo. Los entendidos en las escrituras del tiempo del Nuevo Testamento, habían ido un poco más allá y se referían coloquialmente a este esquema de cinco divisiones como si fueran sólo tres: La ley, los escritos y los profetas.

  • “La ley” se refería claramente a la primera división, el Pentateuco.
  • “Los escritos” eran el conjunto de los libros históricos y los libros poéticos.
  • “Los profetas” eran la suma de los profetas menores y los profetas mayores.

Además, la manera de hablar de los hebreos era la de mencionar el principio y el fin de un conjunto para hacer referencia a todos sus elementos. Así, por ejemplo, la expresión “los cielos y la tierra” se usaba no para hablar solo de los cielos y de la tierra, sino para evocar todo lo que estaba comprendido entre ellos. Con esto en mente, nos será más fácil comprender algunas de las expresiones del Nuevo Testamento que hacen referencia al Antiguo Testamento. Veamos algunas de estas instancias.

Los mandamientos fundamentales del Antiguo Testamento

Jesucristo definió el corazón del Antiguo Testamento al resaltar los principios fundamentales del amor: la regla de oro y los dos grandes mandamientos. Para señalar estos principios como lo esencial de la doctrina del Antiguo Testamento, usó la expresión “esto es la ley y los profetas”. Recordemos que indicar principio y fin también abarca todo lo comprendido entre ellos, es decir, el conjunto completo de los libros del Antiguo Testamento.

Que la expresión “la ley y los profetas” hace referencia a todo el Antiguo Testamento se hace más evidente al reflexionar en el sentido de esta escritura:

Instancias adicionales de la expresión “la ley y los profetas”

Además del Nuevo Testamento, es interesante notar dos apariciones de la expresión “la ley y los profetas” en el Libro de Mormón. La primera de ellas se encuentra en la repetición de Jesús del Sermón del Monte en el continente americano (3 Nefi 14:12). La segunda, se halla en una explicación adicional de Jesucristo sobre la importancia de obedecer los mandamientos:

Una mención adicional de la expresión “la ley y los profetas” se halla en Doctrina y Convenios.

Es interesante notar que todas los usos de la expresión “la ley y los profetas” en las escrituras son declaraciones de Jesucristo.

Conclusión

En este artículo hemos eliminado la complejidad de identificar y memorizar los libros del Antiguo Testamento al reducir la lista de 39 elementos que aprender inicialmente a solo 5 divisiones. Al recordar primero estas cinco divisiones, es más fácil aprender después los libros que conforman cada una, sobre todo si memorizamos también la secuencia “5-12-5-5-12”.

También hemos visto cómo es que Jesucristo hizo referencia resumida a estas divisiones, tanto en el Nuevo Testamento como en el Libro de Mormón y en Doctrina y Convenios.

Con los elementos anteriores, te será muy fácil ubicarte mientras lees las escrituras, pues sabrás qué lugar ocupa cada libro dentro del gran conjunto y qué tipo de libro estás leyendo. También te será más fácil aprenderte de memoria el nombre de los libros y su secuencia correspondiente. Te deseo el mayor de los éxitos en tu estudio de las escrituras.

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