Cómo sabemos que la historia de Jonás es real

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Algunas personas creen que la historia de Jonás, de la Biblia, sucedió realmente, mientras que otras, basadas principalmente en sus características poéticas, creen que es sólo una historia ficticia destinada a enseñar una lección. El presente artículo se enfoca en demostrar que la experiencia de Jonás fue una historia real.

¿Quién es Jonás y que le mandó Dios?

Jonás es uno de los llamados «profetas menores» del Antiguo Testamento. Se le conoce por la historia de Jonás, la cual se encuentra en el Libro de Jonás, que forma parte de la Biblia hebrea. Este es un libro muy corto, de sólo cuatro capítulos, escrito probablemente en el siglo V antes de Cristo. El relato que contiene es didáctico, destinado a enseñar con respecto a la obediencia a Dios y su misericordia.

Este relato es la historia de un profeta desobediente. Jonás fue llamado por Dios para ir a profetizar contra la ciudad de Nínive, capital del reino de Babilonia. Sin embargo, Jonás desobedeció a Dios y huyó de él, embarcándose en Jope con destino a Tarsis, en sentido contrario a su asignación. Como resultado, Jonás fue tragado por un gran pez y pasó tres días y tres noches en su interior antes de ser escupido de nuevo a la orilla. Después de esta experiencia, Jonás fue a Nínive y predicó contra ella, como debía hacer desde el principio.

Jonás es una figura importante en el judaísmo y el cristianismo, y su historia se ha contado muchas veces de diferentes maneras. En algunas versiones, se le presenta como un héroe reticente que cumple a regañadientes las órdenes de Dios; en otras, es un participante más voluntario. Pero en todas las versiones, es un ejemplo de alguien que al final hace lo que Dios le pide, a pesar de sus propios temores o recelos.

¿El relato de Jonás sucedió en realidad?

Muchos son los que se preguntan si Jonás en realidad existió y si su historia es también verídica. Quienes han elegido creer en la Biblia se sentirán reconfortados al saber que la existencia de Jonás y su relato son validados tanto por el Antiguo como por el Nuevo Testamento, en las palabras de Jesucristo mismo.

La existencia de Jonás es confirmada por el Antiguo Testamento

El relato bíblico sobre la experiencia de Jonás posiblemente podría ser tomada como un relato ficticio si no fuera porque cuenta con evidencia interna adicional en la Biblia.

El Antiguo Testamento contiene una mención adicional a Jonás el profeta en el libro de 2 Reyes. Al hablar sobre las obras de Jeroboam II, rey de Israel, el autor del libro de 2 Reyes menciona también a Jonás como un profeta que profetizó la prosperidad y expansión de su reino:

Él restauró los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar de la llanura, conforme a la palabra de Jehová Dios de Israel, la cual él había hablado por medio de su siervo Jonás hijo de Amitai, profeta que era de Gat-hefer.

2 Reyes 14:25

Es mucho lo que podemos extraer sobre la vida de Jonás en este pasaje.

  • Aprendemos sobre su lugar de residencia u origen, Gat-hefer;
  • reafirmamos que era un profeta que hablaba «la palabra de Jehová Dios de Israel» y
  • reconocemos la época en que sirvió, bajo el reinado de Jeroboam II, lo cual le ubica alrededor del año 788 antes de Cristo.

La experiencia de Jonás es confirmada por Jesucristo en el Nuevo Testamento

El Nuevo Testamento, por su parte, confirma la experiencia de Jonás al incluirla como parte de la historia de salvación de Jesús. Jesús se refirió a la historia de Jonás al profetizar sobre su propia resurrección. Dijo que así como Jonás estuvo en el vientre de la ballena durante tres días y luego salió vivo, Él mismo estaría en la tumba durante tres días y luego saldría vivo (Mateo 12:40).

39 Y él respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal, pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.

40 Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.

Mateo 12:39-40

Jesucristo comparó la narración de Jonás al utilizarla como una señal de su propia muerte y resurrrección. Así como Jonás estuvo tres días y tres noches inmerso en el interior del gran pez, de la misma manera, Jesucristo estaría sepultado durante tres días antes de su resurrección. Esto demuestra que incluso Jesús creía que la historia de Jonás era cierta, pues ¿cómo podría Jesús haber hecho referencia a un hecho que nunca aconteció, para profetizar sobre algo tan crucial y tan serio?

Jesucristo hizo referencia, además, a la predicación de Jonás en Nínive y comparó el arrepentimiento de sus habitantes con la incredulidad de los judíos de su época, que no lograban reconocer en él al Mesías.

41 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación y la condenarán, porque ellos se arrepintieron por la predicación de Jonás; y he aquí hay uno mayor que Jonás en este lugar.

Mateo 12:41

El hecho de que tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento se refieran a Jonás en forma positiva valida el relato de Jonás como un hecho real, algo que verdaderamente sucedió.

Jonás y el milagro del gran pez

Lo que es más desconcertante en el relato de Jonás es la afirmación de haber sido tragado por un gran pez. ¿Cómo podría Jonás haber sobrevivido en estas circunstancias? Debemos tomar en cuenta que la narración bíblica no señala que haya sido tragado por una ballena. El texto habla solamente de que Dios había preparado «un gran pez» justo para esta circunstancia. Caben, entonces, dos posibilidades: la de que este «gran pez» sea un animal conocido por nosotros en la actualidad o que, simplemente, haya sido creado de manera especial, para que Jonás sobreviviese en el vientre del pez tres días sin impedimentos.

Si el animal es uno conocido por nosotros, hay un conjunto de animales que pueden servir como candidatos posibles. Se sabe de experiencias en las cuales un ser humano ha sido atrapado en el interior de un animal marino y ha sobrevivido. Por ejemplo, podemos mencionar a Rainer Schimpf, de 51 años, quedó atrapado en la boca de un cetáceo de 15 metros mientras filmaba unas sardinas. Hace unos años publicamos un artículo con diferentes posibilidades de animales en los cuales Jonás pudo estar. El artículo se llama «¿Fue realmente Jonás devorado por una ballena?» y lo puedes consultar en el enlace.

La otra posibilidad consiste en que Jonás haya sido tragado por un pez específicamente creado para este propósito. Jonás posiblemente podría haber pasado los tres días en la boca de un gran pez en lugar de en su vientre, siendo la expresión «en su vientre» una referencia a su interior solamente.

Conclusión: la historia de Jonás es real

En todo caso, considerando el gran poder de Dios, al que el mismo Jonás se refiere como el Creador y dueño del mar y de la tierra, ¿por qué sería tan difícil creer que Jehová Dios pudo haber preservado a Jonás milagrosamente en el vientre del pez? Tenemos relatos como el de Eliseo, que fue alimentado por los cuervos mientras se mantuvo fugitivo, o el del pueblo de Israel, alimentado por maná en el desierto. Si todos los demás eran personas reales, ¿por qué no habría de serlo Jonás?

¿Piensas que la historia de Jonás y la ballena es verdadera o una metáfora? ¿Crees tú que Jesús hubiera usado el relato de Jonás como ilustración de su propia muerte y resurrección si la historia de Jonás no hubiese sido cierta? ¿Por qué debería ser Jonás un personaje ficticio? ¿Por qué afirmaría Jesús ser “más que” alguien que ni siquiera hubiera existido?

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