Las introducciones de los cuatro evangelios, lado a lado

Cada uno de los cuatro evangelistas inicia su evangelio con una introducción que establece la perspectiva desde la cual estudiará la vida y enseñanzas de Jesucristo.

Las introducciones de los cuatro evangelios

Cada uno de los cuatro evangelistas inicia su evangelio con una introducción que establece la perspectiva desde la cual estudiará la vida y enseñanzas de Jesucristo. Continúa leyendo para obtener un vistazo rápido de lo que nos indica cada autor en las introducciones de los cuatro evangelios y haz click en los enlaces si deseas aumentar tu conocimiento sobre alguno.

Ubicación de las introducciones a los cuatro evangelios

Para empezar apropiadamente, el siguiente cuadro te ayudará a ubicar con rapidez los versículos precisos de las introducciones a los cuatro evangelios. El caso de Juan es particular por involucrar dos pasajes separados, tal como lo veremos más adelante.

Introducciones de los cuatro evangelios

Armonía de los evangelios
Mateo 1:1
Marcos 1:1
Lucas 1:1-4
Juan 1:1-5, 14
Las armonías de los evangelios muestran pasajes de contenido similar o complementario entre los evangelios. | Evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas)

La introducción al evangelio de Mateo

El evangelista Mateo, también llamado Leví, es uno de los testigos oculares de Jesucristo y está interesado en probar a los judíos el derecho real y mesiánico de Jesucristo, por lo cual señala que es “hijo de David” e “hijo de Abraham”, afirmaciones capitales para su propósito. A fin de demostrar estas afirmaciones, Mateo comienza su evangelio con una genealogía que demuestra el derecho real. Para Mateo, Jesucristo es el Rey de reyes y el Mesías.

Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.

– Mateo 1:1, Nuevo Testamento

La introducción del evangelio de Marcos

El evangelista Marcos muestra a los gentiles que Jesucristo es el Hijo de Dios. Es el único que usa la palabra “evangelio” en su introducción. Lo más interesante del evangelio de Marcos es que Marcos, aunque no fue no de los Doce, era el secretario del apóstol Pedro y que, muy probablemente, el testimonio de Pedro sea parte de este evangelio. Marcos también vivió en Jerusalén en la época en que se dieron los acontecimientos que narra en su evangelio.

La introducción del evangelio de Marcos

Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.

– Marcos 1:1, Nuevo Testamento

La introducción del evangelio de Lucas

El evangelista Lucas se dirige al Teófilo (“el que ama a Dios”) y hace una introducción elaborada en la que mostrará que Jesucristo es el Siervo de Dios. Al hacer su introducción nos deja ver que hay muchos tratados como el suyo y relatos de testigos oculares que le sirvieron de fuente para escribir su evangelio.

La introducción del evangelio de Lucas

1 Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,
2 tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos y fueron ministros de la palabra,
3 me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde el principio, escribírtelas en orden, oh excelentísimo Teófilo,
4 para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido enseñado.

– Lucas 1:1-4, Nuevo Testamento

La introducción del evangelio de Juan

El apóstol Juan establece que la vida de Jesucristo, el Verbo, no comenzó en esta tierra, al referirse directamente a su identidad como un Dios preterrenal, coexistente con el Padre Celestial, y como el Creador del mundo. Este Dios tomó un cuerpo terrenal, haciéndose igual a los hombres, para cumplir su misión. La identidad de Jesucristo como el Verbo es firmemente asentada en Juan 1:14, que debe citarse como parte de su introducción. Juan también fue uno de los doce apóstoles originales y testigo ocular de Cristo.

1 En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.
2 Este estaba En el principio con Dios.
3 Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho.
4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
5 Y la luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron.

– Juan 1:1-5, 14, Nuevo Testamento

Conclusión

Cada uno de los cuatro evangelistas tenía un propósito diferente al escribir su evangelio, lo cual influyó mucho en su manera de seleccionar los eventos, de estructurar sus escritos y de dirigirse a sus lectores. Cada una de las introducciones de los cuatro evangelios nos sirve para tener una idea clara, desde el principio de cada uno de los evangelios, del propósito de su autor y del tratamiento que le dará a su libro. Una lectura cuidadosa de estas breves sentencias y párrafos nos ayudará a identificar el propósito distintivo de cada libro y servirá como una pieza clave a tener en mente al disfrutar de la lectura de los evangelios. Los más cortos, que son los de Mateo y Marcos, pueden incluso memorizarse, así como los pasajes que señalan la ubicación de los otros, para la ocasión en que tengamos que enseñar a otros sobre el propósito y significado distintivo de cada uno de los evangelios.

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