Biblicomentarios

El élder Neil L. Andersen compartió los sentimientos que una madre conservó durante muchos años después de haber abortado, y cómo los resolvió.

El élder Marcus B. Nash compartió conmigo la historia de una mujer de ochenta y cuatro años quien, durante su entrevista bautismal, “reconoció haberse practicado un aborto [hacía muchos años]”. Conmovida y sincera, dijo: “He llevado la carga de haber abortado un hijo cada día de mi vida durante cuarenta y seis años […]. Nada de lo que hacía me quitaba el dolor y la culpa. No tenía esperanzas hasta que se me enseñó el verdadero evangelio de Jesucristo. Aprendí cómo arrepentirme […] y, de repente, me colmé de esperanza. Al fin había llegado a saber que se me podía perdonar si en verdad me arrepentía de mis pecados”.
Cuán agradecidos estamos por los dones divinos del arrepentimiento y del perdón.

Fuente

Esta es una ilustración  tomada de 

Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

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