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La creación de la vida vegetal según la Biblia

En este artículo haremos un análisis detallado de la creación de la vida vegetal sobre la tierra, tal como es relatado en la Biblia, en el libro de Génesis.

El pasaje de Génesis 1:11-12 es algo diferente a los anteriores. Mientras que en los versículos de Génesis 1:1-10 se observan mandamientos en cuanto a la organización de la materia, en Génesis 1:11-12 se da un mandamiento para la generación de la vida. A partir de aquí comienza la vida sobre la tierra.

El pasaje en cuestión es el siguiente:

11 Y dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su especie, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
12 Y produjo la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su especie. Y vio Dios que era bueno.

Antiguo Testamento, Génesis 1:11–12

La vida es un proceso continuo

El mandamiento en que Dios ordena la generación de la vida sobre la tierra es el primer mandamiento indirecto en la Creación. Es decir, los mandamientos anteriores son muy directos y bastaba con que se ejecutasen una vez. Hágase la luz y, pum, allí está la luz. Pero, esta vez, se trata de un mandamiento que debe seguir ejecutándose siempre. La tierra producirá hierba no usa sola vez, sino de ahí en adelante. Se establece un proceso, una continuidad. Así que los mandamientos con respecto a la vida no sólo representan una orden, sino que tienen la forma de una ley. Se podrían parafrasear como “De aquí en adelante, produzca la tierra hierba verde…”

Tres clases de vegetación

Observemos el interlineal de Génesis 1:11.

La creación de la vida vegetal según la Biblia - (Génesis 1): En este artículo haremos un análisis detallado de la creación de la vida vegetal sobre la tierra, tal como es relatado en la Biblia, en el libro de Génesis.

Usando este interlineal, descubrimos que los términos que, amablemente, se han traducido para nosotros como “hierba verde” y “hierba” son en realidad dos términos diferentes: deshe y esev. Y, la verdad, es que tienen significados diferentes. Deshe se refiere un poco más a la vegetación rastrera, que se extiende, como el pasto. Esev se refiere a las plantas, específicamente a las plantas flexibles, al menos más flexibles que la madera. Porque cuando hablas de madera ya estás hablando de un árbol. Y descubrimos, en el mismo interlineal, que árbol es ets.  

Así que tenemos, en este versículo, tres clases de vegetación:

  • Pasto y plantas rastreras
  • Plantas flexibles
  • Arboles

Para cada una de estas categorías, hay una especificación. Las plantas rastreras y las plantas flexibles deben producir semilla. Y el árbol debe producir frutos. Y estos frutos deben producirse según su género. Los frutos, de hecho, deben contener también semilla. De esta manera, se asegura la continuación del proceso, se asegura el orden de la reproducción.

La clasificación de la vegetación en la Perla de Gran Precio

La diferenciación de estas clases es más clara en el libro de Abraham. Observa el uso de los términos en el pasaje siguiente (yo he separado un poco las palabras para que te sea más fácil distinguirlas):

11 Y los Dioses dijeron: Preparemos la tierra para que produzca

  • pasto;
  • la hierba que dé semilla;
  • el árbol frutal que dé fruto según su especie,

cuya semilla dentro de sí reproduzca su especie sobre la tierra; y fue así, tal como ordenaron.
12 Y los Dioses organizaron la tierra para que produjese el pasto de su propia semilla, y la hierba para que de su propia semilla produjese hierba, dando semilla según su especie; y la tierra para que produjese el árbol frutal de su propia semilla, cuya semilla solo pudiera reproducir lo que estuviese en sí, según su especie; y los Dioses vieron que se les obedecía.
(Perla de Gran Precio, Abraham 4:11–12 • P de GP, p. 44)

La mismas palabras pueden también encontrarse en el libro de Moisés, en Moisés 2:11-12. Qué cosa tan interesante, ¿verdad? Creo que esto te ayudará a reflexionar sobre el valor de la traducción que tenemos en la Perla de Gran Precio.

Según su especie

Esta última indicación en Génesis 1:11 es interesante. La palabra especie se menciona de manera casual, como si todo mundo ya entendiese de qué se trata. Es una palabra de esas que podrían pasarse de largo durante la lectura rápida. Pero, en realidad, es muy significativa. Quiere decir que Dios ya consideraba géneros y especies, que pensó de antemano en una clasificación de la vegetación. Y eso nos arroja a nosotros de lleno en la consideración de una taxonomía, que es la técnica de la clasificación. Y nos permite comprender que Dios no es desordenado, que Dios planea de antemano, que es muy organizado, que no hace las cosas al azar. Conforme aprendemos cómo es Dios, aprendemos qué es lo que también se espera de nosotros.

Es interesante notar que, en algunas versiones de la Biblia, la palabra que en la versión Reina Valera de los Santos de los Últimos Días se tradujo como especie, se traduce en estas otras versiones como género. En sí, la palabra original hebrea es min, que proviene de una raíz que significa fragmentar, hacer porciones. En otras palabras, establecer una división o clasificación.

Conclusión

El pasaje de Génesis 1:11-12 nos describe la generación de la vida sobre la tierra y la establece con una orden indirecta como un proceso continuo. Nos permite vislumbrar también la mente de Dios y admirar su organización. Se establecieron tres clases de vegetación y se aseguró, para cada una de ellas, el orden de la reproducción, según su género. La ejecución de este mandamiento se evaluó y se determinó que se había realizado correctamente, “era bueno”. Nosotros podemos desarrollar aprecio por la naturaleza al comprender las leyes que la gobiernan, así como aprender de Dios la virtud de la organización e incorporarla a nuestro carácter, para que forme parte de nuestra naturaleza, así como forma parte de la naturaleza de nuestro Dios.


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