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Los heteos son el pueblo que desciende de Het, mencionado primeramente en Génesis 5. El siguiente artículo bosquejará su papel en la Biblia y sus relaciones con Israel, el pueblo del convenio de Dios.

Otros nombres para los heteos

Las referencias a este pueblo en la Biblia los describen siempre como heteos. Heteo significa, simplemente, descendiente de Het. Nosotros los encontramos más frecuentemente en las páginas de la historia con el nombre de hititas, de manera que, si te preguntan o te los encuentras en un libro, “heteo” e “hitita” es la misma cosa.

La genealogía de los heteos

En la genealogía de Cam que es parte de la Tabla de las Naciones se menciona a Het como el segundo de los hijos de Canaán. En este mismo pasaje se describe la región geográfica habitada por los descendientes de Canaán.

15 Y Canaán engendró a Sidón, su primogénito, y a Het, 16 y al jebuseo, y al amorreo, y al gergeseo, 17 y al heveo, y al araceo, y al sineo, 18 y al arvadeo, y al zemareo y al hamateo; y después se dispersaron las familias de los cananeos. 19 Y fue el territorio de los cananeos desde Sidón, viniendo a Gerar hasta Gaza, hasta entrar en Sodoma y Gomorra, Adma y Zeboim, hasta Lasa. 20 Estos son los hijos de Cam por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones. (Antiguo Testamento, Génesis 10:15–20 • AT, p. 17)

Por lo tanto, los heteos eran parte de los pueblos cananeos, descendientes de Cam por medio de Canaán.

Los heteos como parte de los habitantes de Canaán

La primera mención a los heteos como pueblo se encuentra en las promesas dadas a Abraham sobre la posesión de la tierra dadas a él y a sus descendientes como parte del convenio abrahámico. En estas promesas se menciona a los heteos como habitantes actuales de la tierra que después sería concedida para la descendencia de Abraham.

18 En aquel día hizo Jehová un convenio con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates: 19 la de los ceneos, y los cenezeos, y los cadmoneos, 20 y los heteos, y los ferezeos, y los refaítas, 21 y los amorreos, y los cananeos, y los gergeseos y los jebuseos. (Antiguo Testamento, Génesis 15:18–21 • AT, p. 24)

Abraham habitó en esta tierra durante su vida e hizo buenas relaciones con los inquilinos heteos, lo que le permitió adquirir la cueva de Macpela en donde enterró a su esposa Sara. La tierra donde está ubicada esta cueva fue adquirida por Abraham de manos de Efrón heteo (Génesis 23:7-18). Abraham fue sepultado después en esta misma cueva (Génesis 25:9-10). Jacob pidió también ser sepultado en ese lugar (Génesis 49:29-30; Génesis 50:12-13).

Las esposas heteas de Esaú

El convenio de Abraham se perpetuó a través de su hijo Isaac, quien deseaba transferir sus promesas a Esaú. Esaú, sin embargo, no tenía su corazón en este convenio y realizó acciones contrarias al mismo, entre ellas el casarse con mujeres heteas, de la descendencia de Canaán (Génesis 26:34-35; Génesis 36:2). Esto significa que parte de los descendientes de Esaú (los edomitas) son parcialmente de ascendencia cananea (hetea).

Los heteos en la preparación para la conquista

La tierra de Canaán es descrita en las promesas de Dios al profeta Moisés como la tierra en que fluye leche y miel. Es mencionada así desde el primer encuentre de Moisés y Aarón con los ancianos de Israel.

8 Y he descendido para librarlos de manos de los egipcios y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a una tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo. (Antiguo Testamento, Éxodo 3:8 • AT, p. 96)

16 Ve, y reúne a los ancianos de Israel y diles: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me apareció y me dijo: De cierto os he visitado y he visto lo que se os hace en Egipto; 17 y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, y del heteo, y del amorreo, y del ferezeo, y del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel. (Antiguo Testamento, Éxodo 3:16–17 • AT, p. 97)

La inclusión de los heteos al describir la tierra que fluye leche y miel es consistente. Son citados, por ejemplo, durante el establecimiento de la Pascua (Exodo 13:5) y en las promesas dadas a Israel con respecto a la posesión de la tierra prometida (Exodo 23:23; Exodo 23:28; Exodo 33:2; Exodo 34:11).

Los heteos durante la conquista de Canaán

Al tiempo debido, Moisés hizo los preparativos para que el pueblo de Israel conquistara la tierra prometida. Para ello, envío espías para el reconocimiento de la tierra, los cuales llegaron con informes sobre las diferentes culturas que aún la estaban habitando:

25 Al cabo de cuarenta días regresaron de reconocer la tierra. 26 Fueron y se presentaron ante Moisés, Aarón y toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades. Les dieron la información a ellos y a toda la congregación, y les mostraron los frutos de la tierra. 27 También les contaron: «Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; estos son sus frutos. 28 Pero el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; también vimos allí a los hijos de Anac. 29 Amalec habita el Neguev; el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte; el cananeo habita junto al mar y a la ribera del Jordán». (Antiguo Testamento, Números 13:25-29)

El mandamiento de Dios a Israel fue el de expulsar por completo a los heteos de esta tierra (Deuteronomio 7:1-2; Deuteronomio 20:16-18).

Después de que Moisés fue trasladado, Josué fue el encargado de liderar al pueblo de Israel en la conquista de la tierra prometida. Josué fue portavoz de la promesa de Jehová sobre la conquista:

10 Y añadió Josué: En esto conoceréis que el Dios viviente está en medio de vosotros, y que él echará de delante de vosotros al cananeo, y al heteo, y al heveo, y al ferezeo, y al gergeseo, y al amorreo, y al jebuseo. (Antiguo Testamento, Josué 3:10 • AT, p. 372)

Sabemos así que los heteos eran parte de los pueblos que fueron conquistados por Josué en la obtención de la tierra prometida por Dios al profeta Abraham para el pueblo de Israel (Josué 1:4). Los heteos fueron parte de la alianza de los pueblos cananeos para resistir a Israel (Josué 9:1-2; Josué 11:3), pero se vieron finalmente derrotados (Josué 12:8; Josué 24:11).

La supervivencia de los heteos

Es evidente por el seguimiento del relato de la Biblia que los heteos sobrevivieron como cultura a la conquista de Canaán. Salomón vendió caballos a los reyes de los heteos y de los arameos (2 Crónicas 1:17), con lo que vemos que estaban constituidos en reinos. Más aún, Salomón también se casó con mujeres heteas de importancia, las cuales se enumeran junto con las otras esposas extranjeras que finalmente desviaron su corazón.

1 Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras, a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón y a las heteas; 2 gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros, porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A estas, pues, se juntó Salomón con amor. (Antiguo Testamento, 1 Reyes 11:1–2 • AT, p. 587)}

Salomón también vendió caballos a los reyes de los heteos y arameos (2 Crónicas 1:17).

El poder de los heteos

Los heteos debieron ser poderosos y temibles. Mucho más adelante, durante la resistencia del reino de Israel al ataque de Siria, la predicción del profeta Eliseo se cumple cuando Dios hace que se escuche un estruendo en el campamento sirio. El ejército sirio huyó con el pensamiento de que estaba siendo atacado por los heteos y los egipcios.

6 Porque el Señor había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos y estrépito de un gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha contratado contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios para que vengan contra nosotros. 7 Así que se habían levantado y huido al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas. (Antiguo Testamento, 2 Reyes 7:6–7 • AT, p. 627–628)

De modo que los heteos llegaron a ser tan poderosos como para ser temidos por el ejército sirio.

Los heteos en la historia

El diccionario Bíblico Arqueológico explica cómo es que se han desarrollado los hallazgos sobre el pueblo heteo en la actualidad, a partir del siglo XIX. El área que debemos estudiar es Anatolia.

En la mitad del siglo XIX los registros históricos de los egipcios y asirios fueron cuidadosamente estudiados y fueron encontradas referencias al poderoso pueblo de Hatti. En la década de los 1870, fueron encontradas en Hamat y Alepo en el Norte de Siria piedras de basalto inscritas con extraños jeroglíficos. A. H. Sayce las atribuyó a los heteos. – Harry Hoffnar, Diccionario bíblico arqueológico, 2002, 343.

Los siguientes eventos clave te servirán de orientación si deseas estudiar la historia de los heteos (hititas) por tu cuenta. Como observarás, tuvieron un papel muy importante en el desarrollo de la metalurgia del hierro.

EventoFecha
Los hititas invaden Babiloniaaprox. 1645 a.C.
Los hititas comienzan a utilizar el hierroaprox. 1600 a.C.
Los hititas descubren la fundición del hierro en Anatoliaaprox. 1400 a.C.
Los hititas comienzan a producir hierro forjadoaprox. 1300 a.C.
Batalla de Qadesh1286 a.C.
Ramsés II firma un tratado de paz con los hititas1280 a.C.

Conclusión

Los heteos fueron los descendientes de Het, habitantes de Canaán desde la época de Abraham, Isaac y Jacob hasta su expulsión por Josué de la Tierra Prometida. Jugaron un papel importante en la historia de Israel, ya que siempre estuvieron cerca. En unas ocasiones se les cita en la historia sagrada como asociados o amigos, en otras como antagonistas. Formaron una gran civilización, dejándonos el legado del hierro forjado.


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