Por qué divide Mateo la genealogía de Jesús en grupos de catorce

El evangelio de Mateo divide la genealogía de Jesucristo en grupos de catorce, lo cual es desconcertante para quienes comienzan a leer el Nuevo Testamento.

Introducción

El primer libro del Nuevo Testamento es el evangelio de Mateo. Y el primer versículo del evangelio de Mateo abre todo el Nuevo Testamento con un material difícil: un libro de genealogías. Como hemos visto ya al revisar la introducción del evangelio de Mateo, su propósito era demostrar que Jesucristo era el Mesías a través de su vinculación con los linajes más importantes para los israelitas: el linaje de Abraham y el linaje de David.

El valor de los libros de genealogías

Los libros de genealogías son algo común en la Biblia. Si no me crees, asómate a capítulos como Génesis 5, Génesis 10 o Génesis 11, por sólo mencionar los primeros, o los primeros capítulos de 1 Crónicas, y hay muchos ejemplos más. Para los israelitas la genealogía era, en realidad, indispensable, parte de su identidad. Sin embargo, el tratamiento que Mateo le da a este libro de genealogías en particular un tratamiento distinto a todos los libros de genealogía de la Biblia.

La introducción del evangelio de Mateo

el evangelio de Mateo comienza con una breve introducción que enuncia su propósito. Se trata de presentar un «libro de genealogía» para demostrar que Jesucristo es «el hijo de David» y también «hijo de Abraham».

Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham

– Mateo 1:1, Nuevo Testamento

Aquí puedes ver una comparación de las introducciones de los cuatro evangelios, donde podrás obtener más detalle sobre este versículo inicial.

Tras esa breve introducción, Mateo procede, sin más a desgranar su genealogía. Se trata de 16 versículos bien cuidados, en los cuales presenta una genealogía aparentemente lineal. Si tenemos la paciencia de recorrerla en lugar de brincarla, reconoceremos muchos de los nombres, y algunos otros podrían sorprendernos.

La genealogía de Jesús según Mateo

2 Abraham engendró a Isaac, e Isaac engendró a Jacob, y Jacob engendró a Judá y a sus hermanos.
3 Y Judá engendró, de Tamar, a Fares y a Zara, y Fares engendró a Esrom, y Esrom engendró a Aram.
4 Y Aram engendró a Aminadab, y Aminadab engendró a Naasón, y Naasón engendró a Salmón.
5 Y Salmón engendró, de Rahab, a Booz, y Booz engendró, de Rut, a Obed, y Obed engendró a Isaí.
6 E Isaí engendró al rey David, y el rey David engendró, de la que fue esposa de Urías, a Salomón.
7 Y Salomón engendró a Roboam, y Roboam engendró a Abías, y Abías engendró a Asa.
8 Y Asa engendró a Josafat, y Josafat engendró a Joram, y Joram engendró a Uzías.
9 Y Uzías engendró a Jotam, y Jotam engendró a Acaz, y Acaz engendró a Ezequías.
10 Y Ezequías engendró a Manasés, y Manasés engendró a Amón, y Amón engendró a Josías.
11 Y Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, en el tiempo de la deportación a Babilonia.
12 Y después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel engendró a Zorobabel.
13 Y Zorobabel engendró a Abiud, y Abiud engendró a Eliaquim, y Eliaquim engendró a Azor.
14 Y Azor engendró a Sadoc, y Sadoc engendró a Aquim, y Aquim engendró a Eliud.
15 Y Eliud engendró a Eleazar, y Eleazar engendró a Matán, y Matán engendró a Jacob.
16 Y Jacob engendró a José, marido de María, de quien nació Jesús, el que es llamado el Cristo.
17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones; y desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce generaciones; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.

– Mateo 1:2-17, Nuevo Testamento

La división de la genealogía de Jesús en grupos

Mateo divide su genealogía en tres grupos equitativos de catorce elementos. Esto se corresponde con una costumbre, adoptada tanto por los hebreos como por los griegos, para facilitar la memorización de las genealogías. El pro de este método es que hacía las cosas fáciles de recordar. El «contra» de este método es que a veces requería pequeños «ajustes» para que los elementos de la lista encajaran en las divisiones. Mateo se permite algunos saltos genealógicos en la segunda sección para lograr estos «ajustes».

Un gráfico sobre la genealogía de Jesucristo

El siguiente gráfico, que elaboré para mi estudio personal en agosto de 2013, te permitirá apreciar de un vistazo la descripción que hace Mateo de la genealogía de Jesús. Nos servirá también en otros artículos en los que ampliemos el estudio de la genealogía de Cristo. 

La genealogía de Jesús según Mateo
La genealogía de Jesús según Mateo
(c) 2021 Juan Pablo Marichal. Prohibida su reproducción sin permiso escrito del autor.

Observa que he enfatizado en color verde la presencia de algunos personajes sumamente importantes en la historia de los israelitas. Encontrarás esos nombres enfatizados en toda la Biblia, por lo que te recomiendo memorizarlos. Después de todo sólo son seis nombres. Ya veremos después otros aspectos de esta interesante genealogía. El día de hoy nos concentraremos en la división por grupos.

  • El primer grupo se relaciona con el primer objetivo, el de demostrar que Jesús es «hijo de Abraham» y, por tanto, miembro del linaje escogido y heredero del convenio que Dios hizo con este patriarca (el Convenio Abrahámico). Esto le hace acreedor a todas las promesas hechas primero a Abraham, y renovadas con Isaac y Jacob. El recibe estas promesas por descender de Judá, lo que le hace miembro de una de las doce tribus de Israel. Este grupo comienza con el patriarca Abraham y termina con el primer rey de la familia, el rey David.
  • El segundo grupo se relaciona con el segundo objetivo, el de demostrar que Jesús es descendiente de la casa real y acreedor al trono de Israel como Rey de los Judíos. Esta sección muestra a través de qué personajes descienden sus derechos legales al trono. Para acomodar los personajes en un conjunto de catorce elementos Mateo se permite algunas «licencias», brincando un poco entre generaciones a fin de mostrar únicamente personajes principales en el legado real.
  • El tercer grupo se relaciona, aunque indirectamente, con el tercer objetivo, el de demostrar a Jesús como el Mesías. El desarrollo completo de este tercer objetivo toma en realidad todo el resto de su evangelio, pero comienza a partir de este punto, en que se demuestra a José como descendiente del gran Zorobabel, a quien en en Antiguo Testamento se atribuye la reconstrucción del reino de Judá. De esta manera Jesús cumple con todas las «credenciales» hereditarias que podrían esperarse de alguien que reclamase el título de Mesías.

Conclusión

Cuando leemos los evangelios las primeras veces, nos pueden parecer sólamente relatos, incluso un poco deshilvanados pero, en realidad, son documentos muy elaborados. Cada uno de los evangelistas usó las mejores prácticas de redacción disponibles en su época y estructuró su narración alrededor de un tema o enfoque principal. Mateo usó, para este capítulo introductorio de su evangelio, la metodología de acreditar a Jesucristo como heredero al trono de David y como derechohabiente al Convenio de Abraham y, para ello, presentó una genealogía en que le vincula directamente a ambos personajes. Este propósito le permitió tomar algunas licencias, conforme a las reglas de la época, y usó técnicas de memorización para su presentación, lo cual es absolutamente brillante. Saber esto nos permite apreciar el alcance de la inspiración subyacente en la escritura de los evangelios.

No es la única ocasión en que Mateo nos sorprende. Todo el evangelio de Mateo está estructurado alrededor de cinco discursos principales, y estos están diseñados para resaltar la tésis de Mateo de que Jesucristo no es otro que el Rey de reyes y Señor de señores, el Mesías prometido al que se debía honor y gloria, pero que fue rechazado por la ceguedad de los líderes religiosos del pueblo de Israel.

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