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Acab

Conoce en este artículo la vida de Acab, rey de Israel, que introdujo a Israel la adoración de los baales junto a su malvada esposa Jezabel.

Hay dos personajes llamados Acab en la Biblia. El más conocido de ellos es el rey Acab, enemigo de Elías y de Eliseo. El otro fue un falso profeta del que Jeremías vaticinó su muerte (ver Jeremías 29:21). Este artículo se centra en la vida del rey Acab.

Significado del nombre Acab

Ab significa “padre” y Acab significa “hermano del padre”.

La idolatría del inicuo rey Acab

Acab fue el séptimo rey del reino del norte o reino de Israel entre los años 869 y 850 antes de Cristo. Su reinado se distinguió por su maldad sin paralelo. De hecho, el libro de 1 Reyes distingue su reinado de todos los anteriores con estas palabras:

30 Y Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehová, más que todos los que reinaron antes de él. (1 Reyes 16:30)

Él ya era suficientemente malo, pero su unión con la princesa fenicia Jezabel, hija del rey de Tiro y proveniente del puerto de Sidón, creó una relación de complicidad que potenció su iniquidad.

31 Y sucedió que como si le fuera cosa ligera andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, tomó por esposa a Jezabel hija de Et-baal, rey de los sidonios, y fue, y sirvió a Baal y lo adoró. (1 Reyes 16:31)

Jeroboam ya había introducido la idolatría a Israel y la unión de Acab con Jezabel convirtió en oficial la adoración de los Baales y de Astoret, con la que intentaba reemplazar la adoración a Jehová y la cual llegó a ser una institución protegida y floreciente durante su gobierno. Para este intento de reemplazo, Jezabel fue eliminando a los profetas de Jehová e importando a cientos de profetas de Baal.

El celo fanático por los Baales, en particular por Baal-Melqart, provocó una atroz persecución sobre los adoradores del Dios verdadero, a quienes Acab y Jezabel odiaban a muerte (ver 1 Reyes 18:4). En resumen:

Acab hizo más para provocar a ira a Jehová, Dios de Israel, más que todos los reyes de Israel que reinaron antes de él. (1 Reyes 16:33)

La respuesta de Elías el profeta

A causa de esta decadencia, Dios depositó sobre el profeta Elías el poder sellador, con el cual los cielos fueron sellados de tal modo que no hubo lluvia durante tres años (1 Reyes 17).

Hubo entonces sequía y hambre sobre Israel hasta el momento en que Elías, que era el único profeta de Jehová, desafió a los 450 profetas de Baal existentes sobre el monte Carmelo. A pesar de la aplastante diferencia numérica, Elías presentó una prueba milagrosa y contundente del poder de Jehová como Dios verdadero. Bajo la dirección de Elías, el pueblo aprehendió a los profetas de Baal y fueron eliminados. La lluvia volvió sobre Israel ese mismo día, poniendo fin a la sequía.

La ira de Jezabel amenazó de tal manera la vida de Elías que este tuvo que esconderse, período durante el cual fue alimentado y protegido por Dios.

El asunto de la viña de Nabot

El capítulo de 1 Reyes 21 proporciona una visión especial de la relación entre Acab y Jezabel. Acab quería una parcela de tierra cerca de su palacio para un huerto. Cuando el propietario se negó a vender o intercambiar la tierra, Acab se fue a su casa y se puso de mal humor. Cuando Jezabel descubrió lo que estaba mal, prometió ocuparse del asunto. Organizó un complot con el que mataron a Nabot, el dueño de la viña, y luego le entregó el campo a su feliz esposo.

El incidente sugiere que Acab era débil y dependía de su esposa en muchos sentidos. Era un comandante militar talentoso, pero claramente carecía de la fuerza de carácter que poseía Jezabel, una mujer verdaderamente malvada. No es de extrañar que Jezabel haya podido convencer a Acab para que adorara a Baal y sus planes para apartar a los israelitas del Señor.

La relación con Ben-hadad

Durante un momento de su gestión, Acab siguió el consejo de los profetas de Dios y con ello logró resistir dos intentos de invasión por parte de Ben-hadad, rey de Siria. Al final, viendo que Ben-hadad se humilló, hizo alianza con él para presentar resistencia al avance arrollador de Asiria, que era para ambos el gran enemigo común.

Una inscripción monolítica de Salmanasar III, rey de Asiria, demuestra que, haciendo honor a esta alianza, Acab peleó contra los asirios en la batalla de Karcar en el año 853 a.C

Esta alianza no fue aprobada por Dios y el mismo profeta que había guiado a Acab para la victoria sobre Siria, predijo ahora la decadencia de Acab (1 Reyes 20-21).

La muerte de Acab

La traición anidaba en el corazón de Acab y, a pesar de la alianza descrita, aprovechó una visita diplomática de Josafat, rey de Judá, para recuperar el territorio de Ramot de Galaad, al otro lado del Jordán. Fue alentado en esta empresa por los profetas de Baal pero Miqueas, profeta de Jehová, predijo que Acab moriría (1 Reyes 22).

Para burlar el vaticinio del profeta de Jehová, Acab se disfrazó durante la batalla, a fin de no ser reconocido. Pero, aún así, fue alcanzado por una fecha disparada al azar. Tal como había predicho Miqueas, la sangre de Acab fue lavada sobre su carro en el estanque de Samaria, y lamida por los perros.

Éste fue el trágico fin de los veintidós años del reinado del inicuo rey Acab. Fue sucedido por su hijo Ocozías en el trono del reino de Israel.

Conclusión

Acab es un hombre que debe ser estudiado desde diferentes ángulos. Políticamente, resultó ser uno de los reyes más exitosos del reino de Israel o reino del norte. Lastimosamente, este éxito se basaba en la podredumbre que guardaba en su interior. Es más recordado por su corrupción, por su persecución homicida sobre los profetas de Dios, por su enemistad directa con los profetas Elías y Eliseo y por la fatal idolatría con que introdujo la adoración de los Baales y de Astoret en el reino de Israel. Se reservan más páginas para ilustrar la maldad del rey Acab que las que se le dedican en el Antiguo Testamento a ningún otro rey del período del reino dividido.

Bibliografía

  • Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado, Samuel Vila Ventura
  • Every Man in the Bible, Larry Richards

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